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“El odio, el agravio, la infamia, la calumnia se los dejamos a ellos”, escribió en Facebook la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en su primera reacción tras ser imputada el viernes por el supuesto encubrimiento de terroristas iraníes.

Sin especificar el destinatario de su crítica, Fernández publicó dos vídeos de su último acto público realizado en la Casa Rosada dos días antes de que el viernes el fiscal Gerardo Pollicita solicitara su imputación y la de varios colaboradores a partir de la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman, muerto el 18 de enero en circunstancias misteriosas.

“¿Saben qué? El odio, el agravio, la infamia, la calumnia se los dejamos a ellos; nosotros nos quedamos con la Asignación Universal por Hijo, con las jubilaciones, con el matrimonio igualitario, con la ampliación de derechos, con los convenios colectivos de trabajo, con el mejor salario mínimo...”, dijo citando el segundo fragmento del discurso que dio en el Patio de las Palmeras el pasado 11 de febrero.

El entorno cierra filas
Por su parte, miembros del gobierno argentino desestimaron la acusación penal contra la presidenta mientras se aguardaba, hasta el cierre de esta edición, un discurso anunciado por la mandataria en un acto público en la Patagonia (sur).

“Es un verdadero disparate”, dijo el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, uno de los aspirantes presidenciales para los comicios de octubre.

El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, destacó que en el escrito del fiscal Gerardo Pollicita en base a la denuncia del fallecido colega, no hay pedido de citar a declarar a la presidenta.

“No han podido sostener nada, por eso no hay pedido de indagatoria”, aseguró.

La mandataria argentina, que termina su mandato este año, puede ser citada a declarar, presencial o por escrito, si el juez que lleva este caso, Daniel Rafecas, así lo decide.

Cristina Fernández recibió la noticia mientras volaba desde Buenos Aires a la villa turística de El Calafate, en la provincia de Santa Cruz (sur).

Planea permanecer allí el fin de semana largo que incluye los feriados de lunes y martes por el Carnaval con varios actos para inaugurar obras.

La prensa local especula con que se quedará allí para celebrar el lunes el cumpleaños de su hijo mayor Máximo y el de ella, que cumple el jueves, 62 años. De ser así estaría ausente en la capital argentina el miércoles cuando se realice una marcha de silencio convocada por fiscales y apoyada por la oposición al cumplirse un mes de la muerte de Nisman.