Escucha esta nota aquí

Eugenie Bouchard ya no es un potente imán para las marcas con solo 24 años. Su tirón mediático sigue siendo atractivo, pero desde hace un tiempo la tenista canadiense es una más, tirando a mediocre, en las pistas.

El balance deportivo descompensa su gancho. De hecho, ocupa el puesto 116º de la WTA. Su último tropezón, la derrota en primera ronda de Indian Wells donde acudió con una invitación, según medios internacionales.

Bouchard no ha confirmado las expectativas que se abrieron en 2014, cuando llegó a la final de Wimbledon y entró en el top-ten mundial. Entonces, las grandes compañías como Babolat y Nike se apresuraron a firmarle. Ahora, están comenzando a abandonarla.

 Colgate, Aviva (seguros) y Usana (nutrición) también han decidido no seguir con ella este año. Nike ya no diseña modelos para ella y, como su contrato va en función de sus resultados, la canadiense no mejora. Babolat tampoco quiere ya que utilice sus raquetas.