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Los obispos de todo el mundo deberán votar y entregar este sábado al papa Francisco el informe final de tres semanas de debates sobre la familia, cuyo resultado "va a decepcionar" debido a la falta de avances en temas candentes como divorcio y homosexualidad, reconoció este sábado un influyente cardenal.

Los 270 "padres sinodales", en representación de los obispos de todo el mundo, escucharon en la mañana la lectura del documento final tras la incorporación de las modificaciones exigidas la víspera e iniciarán la votación en la tarde.

El texto contiene 94 párrafos numerados y debe ser adoptado por una mayoría de dos tercios. "El documento es el fruto de un consenso", adelantó este sábado en una rueda de prensa el cardenal austríaco Christopher Schoenborn. "Hay quien se va a decepcionar", agregó.

El purpurado aseguró que el documento "no contiene referencias" a la homosexualidad "ya que el tema fue abordado sólo en el caso en que un miembro de la familia lo declare y de cómo los cristianos deben encarar esa situación", explicó. 

El desacuerdo reina también en torno a otro asunto delicado para los católicos: autorizar dar la comunión a los divorciados que se vuelven a casar.

Divididos en conservadores y progresistas, los dos sectores se enfrentaron duramente sobre el acceso a la comunión de los divorciados que se vuelven a casar civilmente, lo que ha alejado a muchas familias en todo el mundo de la Iglesia Católica.

Algunos obispos pidieron la readmisión e integración de los divorciados que se vuelven a casar y criticaron el hecho de que la iglesia los trate como si hubieran sido excomulgados.

En manos del papa

Una vez votado, el documento final será entregado al papa Francisco quien al parecer decidió hacerlo público inmediatamente.

Francisco decidió convocar dos sínodos sucesivos sobre la familia --en octubre de 2014 y octubre de 2015-- para instar a la iglesia a un "aggiornamento", es decir a actualizarse ante los cambios que vive la familia moderna.

El papa quiere animar a la Iglesia a "evaluar los tiempos y cambiar con ellos, permaneciendo firmes en el Evangelio", explicó el viernes Francisco en una misa.

Una alusión a los problemas que vive hoy en día la familia católica, como el aumento de la convivencia, de los divorciados, de las uniones gays y familias mixtas, etc.