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Una deuda de ocho mil millones de bolivianos encontró hasta ahora el Gobernador de Tarija, Adrián Oliva. El monto deberá honrarse durante los siguientes tres años y es resultado de la anterior administración en manos del Movimiento Al Socialismo (MAS). 

Según el nuevo Representante Nacional del Gobierno Autónomo Departamental de Tarija, Justo Suárez, la anterior autoridad, Lino Condori, asumió esa cuantiosa responsabilidad a pesar de conocer de la baja en los precios de los hidrocarburos y de las regalías que recibe la región como productora.

”La situación financiera de la Gobernación obligó a la actual gestión a aplicar medidas de austeridad, recortando el 30 por ciento de los gastos y costos de funcionamiento de la institución, estas medidas no implican afectar las inversiones”, indicó en conferencia de prensa.

Entre los gastos innecesarios que se realizaron está el alquiler de 27 inmuebles para oficinas desde la gestión 2008 hasta 2014 por 140.9 millones de boliviano. Curiosamente, se constató que algunos de los ambientes rentados se encontraban vacíos y en otros apenas trabajaban de tres a cuatro funcionarios.

Mientras que en el año 2010, solo en refrigerios para el personal de la Gobernación, se gastaron 2 millones 583 mil bolivianos, pero el 2014 ese monto ascendió a 11 millones 664 mil bolivianos.