Escucha esta nota aquí

Las procesiones de Semana Santa se multiplican en España y la seguridad, como en cualquier gran aglomeración de personas, es fundamental, así que autoridades y fuerzas del orden aplican todos los avances técnicos a una tradición de siglos para garantizar que discurran sin incidentes.

La de este año es una Semana Santa “enormemente innovadora” en medidas de seguridad, con una “revolución tecnológica” en la organización, los dispositivos de emergencia y seguridad.

 Con una alerta antiterrorista situada en el nivel 4 de 5, las autoridades europeas aplican también medidas preventivas los días de procesiones en el centro de Madrid y otras localidades.

Sangrientos ritos

La localidad filipina de San Fernando congregó ayer a miles de devotos que practicaron los tradicionales y sangrientos rituales de penitencia para emular el calvario de Cristo.

En Nicaragua, miles de católicos castigaron a un grupo de hombres que personificaban al apóstol Judas Iscariote durante Los encadenados, una festividad que se celebra desde hace más de un siglo en Masatepe.

Por otro lado, la Diócesis colombiana de Cúcuta donó 250.000 hostias a la Iglesia católica de Venezuela para que pueda celebrar “los misterios centrales" de la Semana Santa, pese a la escasez que vive ese país.