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Tiene defensores, detractores y quienes la desconocen. Y también es uno de los temas de debate que genera mucha fricción y no hay partes que se pongan de acuerdo porque las posiciones son totalmente antagónicas y las críticas de ambos bandos son intensas.

La ideología de género se convirtió en una lucha mediática que no tiene un ganador. Se entremezclan actores y de por medio se incluye, para muchos erróneamente, al feminismo. Los que tildan de disparate a esta ideología temen que la esencia de la familia se destruya por aceptar las luchas de homosexuales o de quienes apoyan el aborto.

Son los llamados provida y a ellos se les pueden aumentar líderes religiosos y hasta uno que otro político inclinado a la derecha. Y al frente están los colectivos que dicen buscar algo justo; sin embargo, chocan con aspectos rechazados por parte de la sociedad. En Bolivia esta temática está en pleno debate. Y se la muestra como un enfrentamiento entre sectores civiles provida y sectas religiosas contra colectivos que impulsan la legalización del aborto, el feminismo o los derechos de la comunidad LGBT. Hay políticos que están de un lado y del otro.

Melania Torrico es parte del movimiento Mujeres y Hombres Moviendo Bolivia. Ella está en contra del aborto y el feminismo y, por lo tanto, de la ideología de género. La activista considera que son los gobiernos de izquierda quienes impulsan esta tendencia y califica de “embate” lo que sucede en Bolivia.

“El gobierno actual sigue patrones de la izquierda, porque la ideología de género es un concepto creado por la corriente izquierdista. (El Gobierno) trata de aprobar sí o sí normas que tienen que ver con la diversidad sexual. Ahora, hay que entender que como en Bolivia hay muchos otros países que están sin tiendo esta arremetida contra la familia, esto porque existe presión internacional.

No se olvide que hay millones que dan vuelta el mundo para financiar estos programas a través de Naciones Unidas, ONG, financiadoras que ingresan a nuestros países camufladas”, relata Torrico. ¿Qué es y cómo se define la ideología de género? ¿Es dañina o saludable por cuanto se fija más en cuestiones ideológicas que biológicas? ¿Qué pesa más en la construcción sexual de un ser humano, lo biológico o lo social? Son las preguntas que existen y que no tienen respuestas neutrales. Todas son a favor de sus corrientes y las autocríticas no están en el tapete.

La concepción
El concepto de ideología de género tiene sus orígenes y se remontan a dos cumbres de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en las que se discutió la desigualdad de género y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Estas fueron la conferencia de 1994 sobre la población y el desarrollo en El Cairo, Egipto, y la conferencia sobre la mujer en Beijing, China, la gestión siguiente. María Galindo lidera el colectivo Mujeres Creando.

La activista relata que el término de ideología de género fue “acuñado” por sectores fundamentalistas y apunta a las iglesias evangélicas y católicas, pero también a grupos sociales que están en contra de la homosexualidad o la legalización del aborto.

“En las sociedades de escala mundial todo tiene un relato de género, en la Biblia hay un relato de género, en la historia de Bolivia hay un relato de género, en las leyes hay un relato de género, muchas veces explícito otras veces escondido. Entonces, cuando dicen ideología de género no saben de lo que están hablando y pretenden atacar y descalificar la visión política del feminismo.

Hay una gran confusión conceptual porque hay gente que solamente quiere confundir”, dice Galindo. Es en esa línea que Mónica Novillo, de la Coordinadora de la Mujer, reprocha que algunos sectores impulsan mediáticamente el concepto de igualdad de género tratando de eliminar la idea de la igualdad de género. “La ideología de género es un esfuerzo por distorsionar lo que significa la igualdad de género y sus conquistas y hacer una propuesta de retrocesos en el reconocimiento de las mujeres y de los derechos de las poblaciones diversas.

Los esfuerzos de estos sectores están concentrados en no reconocer que existen diversidades sexuales y que la construcción genérica de una persona depende de muchos factores”, recalca Novillo. Humberto Peinado es pastor evangélico y recién ingresó a la política como candidato a vicepresidente de Unidad Cívica Solidaridad (UCS). El religioso utiliza la misma versión de sus opositores y apunta a que la ideología de género fue creada por la nueva izquierda como una forma de dominación.

“El concepto de ideología de género es un instrumento de dominación que creó la nueva izquierda alineada a los preceptos de foro de San Pablo y tiene un solo objetivo: destruir la familia como la conocemos”, remarca Peinado. El evangélico señala que Karl Marx y Engels consideraban que el principio de las desigualdades se da en la familia natural, en la cual —dice— la mujer es propiedad del hombre dentro de un sistema patriarcal que la oprime. “La ideología de género plantea la ‘ausencia de sexo’, considera el sexo masculino y femenino como simples construcciones sociales y son enemigos de la maternidad y la paternidad”, refuta.

Derechos humanos

David Aruquipa es activista por los derechos humanos y culturales. Fue presidente de la comunidad Trans, Lesbianas, Gais y Bisexuales (TLGB). El activista también cree que la ideología de género fue impulsada por “sectores conservadores” que en el fondo rechazan la igualdad sexual o de género y detalla que ahora trabaja por sectores vulnerables para que sean parte de una transformación cultural y social. “La aprobación de leyes y decretos no significa que se esté operado en la práctica, creo que hay mucho trabajo por hacer, porque en la práctica todavía no vemos una agenda que se trabaje directamente con temas de diversidad sexual y género en los distintos espacios sociales del Estado Plurinacional.

No todas las personas que somos parte de esto han logrado posicionarse visiblemente, pero sí vemos algunos líderes políticos que destacan como en mi caso”, remarca Aruquipa. En La Paz existe la Ley Municipal Autonómica de Promoción y Respeto a los Derechos Humanos de las Personas con Diversa Orientación Sexual e Identidad de Género.

Si bien esta norma hace énfasis en el reconocimiento de los derechos de las personas con diversa orientación sexual en el municipio, como el acceso a la salud y al trabajo, no determina cambios en el concepto familiar. “La ley establece derechos a un trato respetuoso, a una atención con calidad y calidez en los centros de salud, a una atención adecuada en las instituciones públicas, a que todos puedan respetar los derechos de esta población, de manera tal que podamos reducir los estereotipos existentes, los prejuicios que llevan a la comisión de delitos contra su integridad física, emocional, sicológica y muchas veces contra su vida”, explica la concejala paceña María Cecilia Chacón.

Agustín Laje es un politólogo y escritor argentino y defiende la unidad familiar, por lo tanto, está en contra de la ideología de género, a la que mezcla con el movimiento feminista y una política de izquierda.

“La ideología de género corroe libertades políticas por medio de mecanismos como las cuotas; libertad de opinión, bajo la creciente penalización de discursos políticamente incorrectos; libertad de conciencia, a través de leyes que penalizan, como en Canadá, expresar ciertas creencias religiosas que molestan a ‘minorías sexuales’; libertades económicas, en la medida en que cada vez hay más casos de comercios multados por razones de género, como las pastelerías de Colorado y Oregon que fueron penalizadas por no hacer un pastel para una boda homosexual; libertades educacionales, en tanto que los padres y madres están perdiendo toda la soberanía educacional sobre su familia, etcétera”, explica Laje. En la Iglesia católica hay un total desacuerdo con este concepto bajo la defensa de la familia.

El sacerdote Edwin Bazán considera que en esta etapa electoral se desplegarán políticas a favor de comunidades homosexuales o a favor del aborto, entre otras, a las que califica como sectores comunitarios. “Cómo es posible que en Bolivia se implementen tantas leyes que privilegian a un sector tan minoritario de la población. Se tiene que pensar bien antes de seguir promoviendo situaciones que no son propias ni de la cosmovisión ni de la identidad cultural o religiosa del pueblo boliviano”, recalca Bazán. Bolivia está dividida en esta temática. Hay voces que quieren una mejor vida para los sectores vulnerados, pero sin afectar a la esencia de la familia. Por ahora, el debate sigue y es uno de los más intensos.