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El jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, planteó que los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) inicien procesos contra los exvocales que renunciaron a sus cargos en medio de una crisis institucional desatada tras las elecciones subnacionales de abril pasado.

"Para empezar quedaría en la impunidad los anteriores vocales del TSE que son los que avalaron los actos de los tribunales electorales", dijo Doria Medina, al sugerir que el nuevo organismo electoral asuma acciones contra las exautoridades: Ramiro Paredes, Wilfredo Ovando, Irineo Zuna, Dina Chuquimia, Fanny Rivas, Wilma Velasco y Marco Ayala.

El dirigente político asintió que el TSE debiera promover procesos porque los "exvocales cometieron una serie de delitos" vinculados al ámbito electoral, los que hasta la fecha -dijo- quedaron en la impunidad.

Aunque duda que las nuevas autoridades asuman medidas porque en su criterio también hay observaciones a varios de los actuales miembros del TSE quienes en su criterio son afines al partido gobernante MAS, razón suficiente para que exista una inacción frente a los anteriores vocales.

La senadora beniana de UD, Jeanine Añez, y la asambleísta departamental de Chuquisaca, Hilda Saavedra, pidieron por separado que los nuevos vocales, en el afán de transparentar y devolver la credibilidad al organismo electoral, deberían asumir acciones legales hasta la suspensión de varios vocales departamentales, porque sus actos vulneraron la Constitución Política del Estado y de las leyes.

Sin embargo, Doria Medina dice que no le "extrañaría que aparezcan en cargos diplomáticos" los exvocales del TSE, como una forma de retribución del partido gobernante a la actuación de cada uno de ellos en los procesos electorales.