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El presidente Donald Trump reveló el lunes la estrategia de seguridad nacional de su doctrina del "Estados Unidos primero", con una fuerte defensa de los intereses estadounidenses y señales contradictorias sobre China y Rusia.

"Con cada decisión y cada acción, ahora estamos poniendo a Estados Unidos primero", destacó durante una alocución en la que repasó los pilares de su enfoque y enfatizó el "regreso" del liderazgo de Estados Unidos.

En su discurso, Trump ennumeró las cuatro prioridades "vitales" identificadas en el documento: proteger al pueblo, el territorio y la forma de vida estadounidense; promover la prosperidad; preservar la paz mediante la fuerza; e impulsar la influencia de Estados Unidos.

Trump dijo que "por primera vez" la estrategia estadounidense incluye un plan serio de defensa de la patria y, sin mencionar a México, subrayó la necesidad de construir un muro en la frontera sur del país, una de sus promesas insignia durante la campaña electoral.

Además llamó a terminar con la migración "en cadena", que permite que la familia extendida de un inmigrante se le sume, y con los "horribles programas" de loterías de visas.

El documento distribuido por el gobierno insiste en la importancia de la competitividad económica de Estados Unidos, recalcando la determinación de luchar por intercambios equilibrados, en particular con China, definido como un país "competidor". "Hemos entrado en una nueva era de competencia", recalcó Trump.

Trump se refirió a las "potencias rivales, Rusia y China, que buscan desafiar la influencia, los valores y la riqueza estadounidenses", pero al mismo tiempo mostró su disposición a construir "grandes alianzas" con esos países.

Como ejemplo, destacó la cooperación entre los servicios de inteligencia rusos y estadounidenses que recientemente permitieron, según Moscú, frustrar un proyecto de atentado en San Petersburgo.

El 'injusto' Acuerdo de París

Sobre el cambio climático, el mandatario, quien ha marcado una clara ruptura con su predecesor Barack Obama en la escena internacional, se limitó a denunciar nuevamente el "injusto" Acuerdo de París.

El tema del cambio climático no figura en ningún momento en el documento referencia sobre de la estrategia estadounidense como "una amenaza a la seguridad nacional".

"Estados Unidos seguirá siendo un líder mundial en la reducción de la contaminación tradicional, así como de los gases de efecto invernadero, al tiempo que asegura el crecimiento de su economía", apunta el texto.

Trump, que asumió el poder en enero pasado con un mensaje decididamente escéptico sobre el calentamiento global y sus consecuencias, anunció meses atrás el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, que unos 200 países se comprometieron a combatir.

En varias ocasiones, Obama, uno de los principales arquitectos de este acuerdo, hizo hincapié en cómo el desafío climático se había convertido en un problema de seguridad nacional.