Escucha esta nota aquí

El cineasta cochabambino Martín Boulocq se encuentra en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (México), donde participa en la competencia oficial en la categoría largometraje iberoamericano de ficción con su filme Eugenia, que ayer fue exhibido al público. Conversamos con el realizador para que nos cuente del filme y de su participación en ese prestigioso festival. 

¿De qué trata  Eugenia?
La película surge después de filmar Los girasoles,  yo tenía la idea de crear este personaje femenino y junto con Andrea fuimos conversando mucho y desarrollándolo, y bueno, como van surgiendo las películas, un poco de lugares no tan racionales, por lo menos el origen.
Cuenta la historia de una mujer que se divorcia. Se va de su ciudad, deja su trabajo e intenta rehacer su vida en otra ciudad en la que vive su padre. Es la búsqueda interior de esta mujer, que indaga un espacio donde sentirse ella misma. En esta aventura que tiene Eugenia de reencontrarse a sí misma hurga en su pasado familiar y esto coincide con el ofrecimiento de participar en una película como guerrillera, y para mí es el pretexto para revisar el pasado, pero desde el otro lado, desde la artificialidad de lo cinematográfico.

¿Por qué la revisión del pasado vuelve a estar presente en tu nuevo filme? 
Se trata siempre de una construcción y sobre todo desde la intimidad, que es por donde me gusta hurgar el pasado, desde el lado que atañe más a lo cotidiano. 

¿Por qué elegiste otra vez trabajar en blanco y negro?
La película tiene un tono, digamos una estética cercana al documental, pero es una ficción y para mí era importante que se presente esta abstracción de lo meramente realista. Fue una decisión estética que creo que iba con la película, pero también hay otra cosa y es que para mí, el uso del color debe tener un sentido narrativo muy fuerte y si no lo voy a usar yo, prefiero partir del blanco y negro. Es decir, yo parto del blanco y negro, y si la película necesita color, lo pongo. 

¿Cómo fue la realización del filme?

Fueron dos años de rodaje. En una primera etapa fue un esfuerzo colectivo de actores y del equipo de producción. En la segunda, que fue la de la posproducción, conseguimos coproducción con Brasil y la terminamos en ese país. 

La película ya fue estrenada en La Mostra Internacional de Cinema de Sao Paulo y ha recorrido una serie de  salas de cine arte de Brasil.

Además  participó en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata  ¿Qué recepción ha tenido?
Bastante sorprendente, porque es una historia  muy  local, que de pronto tiene resonancia en muchas personas y sobre todo en mujeres latinoamericanas. Eso ha sido muy grato. 

Festivales como los de Guadalajara sirven para establecer acuerdos y contactos ¿Has podido hacer algo de eso?
Esta es la tercera vez que vengo a Guadalajara. Es un festival en el que me siento como en casa. Con mi primera película gané un premio aquí en Guadalajara y los festivales se interesan en seguir la carrera de ciertos directores, y sí, por supuesto es una supervitrina, porque vienen programadores y distribuidores para meterlas en circuitos comerciales de cine arte.

Por ejemplo, en un tiempo más, la película va a estar en Amazon Prime, una plataforma en internet para ver películas, parecido a Netflix, pero todavía tiene un tiempo en festivales y después entra en salas , pero lo importante es que ya hay el acuerdo. 

¿Qué expectativas tenés con Eugenia?
Para mí lo más importante es que la película se pueda ver en muchos lugares. El 19 de abril se estrena en Bolivia y me gustaría que  pueda permanecer en sala el mayor tiempo posible, y que la película genere debates y cuanto más pueda generarlos mejor.