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Ingenio, innovación, entusiasmo y mucho humor y paciencia se vio en la feria tecnológica que fue organizada por la Dirección Departamental de Educación (DDE) ayer en el Parque Urbano Central, donde pese a la torrencial lluvia los alumnos no dudaban en explicar sus proyectos, destacándose los automotores y los aportes a la gastronomía.

Richard Rojas, subdirector departamental de Educación Superior, ponderó que por primera vez en el país en una muestra se haya incluido a los institutos de formación técnica y superior de carácter privado, a los que se sumaron los fiscales y los de convenio, lo que enriqueció el evento.

De la feria participaron 30 institutos departamentales, en la categoría de proyectos, y 25 en la muestra de salud y servicios. “Los ganadores obtendrán la titulación directa, es decir, se premiará el ingenio, la innovación y la investigación. Debemos estimular proyectos acorde con el desarrollo que vive nuestro departamento, que está a la cabeza en el país”, refirió la autoridad.

Lo novedoso

El Instituto de Mecánica Automotriz Simón Bolívar fue uno de los que se lució con la presentación de una serie de automotores, pero sobresalió la motocicleta de una rueda, un prototipo construido en tres meses por un grupo de 20 alumnos.

“Los materiales usados, entre ellos los fierros, son reciclados. Hemos construido el modelo de moto de una llanta que funciona a gasolina, de 150 centímetros cúbicos de cilindrada y que imprime velocidad entre 60 y 70 kilómetros por hora”, dijo Herland Román, uno de los constructores.

Del mismo instituto salieron un triciclo que funciona con paneles solares y unos buggies que usan etanol como combustible.

El Instituto Técnico Sen-Exal también tuvo destacada participación pero mostrando el desarrollo y funcionamiento de motores como parte de la carrera de mecánica.

Por su parte, en el Incos 19 estudiantes de Sistemas Informáticos presentaron el proyecto reutilización de materiales tecnológicos, en especial partes de computadoras, para transformarlas en basureros, en mesas de living y en llamativos adornos como mouses de computadoras convertidos en cangrejos.

Gastronomía

Los estudiantes del Instituto Técnico Superior en Hotelería y Gastronomía Tatapy hicieron gala de lo aprendido en clases. El grupo de Alejandra Chirinos, Carlos Bazán, Lourdes Policarpio y Jonathan Aros desarrolló una serie de harinas para usar en repostería, cuyos elementos provienen de frutas típicas, como cupesí, motojobobo y quinua.