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Por segundo año consecutivo, la cantante boliviana Vanessa Áñez será testigo –y en primera fila– de una de las premiaciones de la música latina más importantes de la industria, los Grammy Latinos 2018, que se emitirán mañana por TNT, desde las 20:00. Áñez también desfilará por la alfombra roja.

¿Qué significado tiene asistir por segundo año consecutivo a los Grammy Latinos?

Me siento afortunada por tener esta experiencia una vez más. Es un honor representar a Bolivia en el evento más importante de la música latina. Lo más satisfactorio es que colegas internacionales que admiro pregunten por nuestro país y mi carrera musical.

¿Qué tan importante es asistir a un evento como este para la carrera de un cantante?

Es muy importante, porque se conoce a personas de peso en la industria de la música, se hace contactos con productores, disqueras, mánagers y con los mismos artistas que nos tratamos de vos a vos, sin importar de qué país sos o cuántos premios tenés. En la alfombra roja, todos los artistas somos importantes.

¿Cualquier artista boliviano puede estar presente en la premiación o cómo se realiza la gestión para ir?

Hay distintas formas de asistir, en este caso yo estoy yendo como invitada de la organización, porque encuentran que mi carrera musical es digna de representar a mi país. Hay gente que va como parte de una delegación junto a nominados, otros porque son parte de la Academia (Latina de Artes y Ciencias de la Grabación), hay invitados especiales; en fin, diferentes formas de llegar.

¿Qué experiencia te dejó tu primera participación?

La primera vez fue una experiencia inolvidable, llena de nervios y emoción. Llegar en limusina entre flashes, atender a la prensa internacional, que periodistas especializados se interesen por mi país, me exige estar preparada para hablar, caminar y hasta para cantar a capela cuando lo piden. Pero lo más motivante es compartir con artistas de talla mundial, que te preguntan por tu carrera y hasta te piropean, como lo hizo Alejandro Fernández. Todo esto hace que quiera seguir creciendo.

En un post mencionaste lo siguiente: “Muchas veces hay que pasar por lo peor para conseguir lo mejor”. ¿Qué fue lo que te pasó?

En agosto de 2017 empecé a trabajar en mi disco con un productor musical nacional, y en la etapa final, luego de más de un año de trabajo, surgieron condicionamientos que no acepté y cancelé su lanzamiento. Si mi esencia no está metida en lo que hago, entonces no soy yo. Perdí tiempo y dinero, porque cuando algo no me convence, prefiero no publicarlo.

Cuido mucho mi nivel musical y valoro el trabajo en equipo. En la música, la última palabra la tiene el público y no una persona. Me topé con alguien que trabaja unilateralmente y yo no regalo mi destino, lo construyo junto a un equipo que cree en mi trabajo profesional. Creer en tu proyecto es fundamental en esta carrera. Ahora, superado este obstáculo, lo tomo como una experiencia más en mi carrera; al final, todo suma, las buenas y las malas. Y si este proyecto no funcionó, es porque Dios tiene destinado algo mejor para mi carrera como cantante.

¿Cómo va la preparación de tu disco? ¿Cuándo creés que podremos tener noticias del lanzamiento?

Ahora estoy volviendo a empezar de cero y miro hacia adelante. Enfoco mi energía en cosas que me suman y trabajo con personas que creen en mí y yo en ellos, como mi esposo, Juan Narbaja, que ha sido imprescindible todo este tiempo. Ahora, en los Grammy Latinos, es tiempo de recargar energía creativa y sumar talentos a mi proyecto. Volveré con buenas noticias para el país.

¿Estás trabajando en proyectar tu carrera a escala internacional? ¿Cuáles serán los siguientes pasos?

Haber grabado Toca que toca en Miami con un gran productor musical como Alfredo Matheus, me dio mucha satisfacción como artista, y mi siguiente producción musical será de ahí hacia arriba, buscando la excelencia y competitividad con producciones internacionales. Y continuar con el grupo Poker, que ha sido una gran vitrina para mí y con la que tenemos muchos planes.