Escucha esta nota aquí

Curvas y simpatía femenina pueden ser ingredientes que garanticen el éxito profesional a cualquiera. Pero esta joven cubana quiso ser valorada por su talento y no por la belleza que la adorna, por eso, se disfrazó de varón para hacerse de un lugar en el mundo de los DJ y solo cuando se consolidó reveló realmente quién era.

Gracias a su nueva identidad logró que el público deje de mirar su cuerpo para escuchar sus canciones. Con peluca, barba y pantalones anchos, el trabajo le llovió del cielo y ahora cuenta con el reconocimiento que no lograba vestida con minifalda.

Tatiana Álvarez, bautizada como Matt Muset y publicitada en la movida nocturna como Musikillz, no se arrepiente de lo que hizo: “Cuando eres una mujer, siempre hay personas que analizan lo que haces y que piensan que eres estúpida. Cuando eres un hombre, simplemente te dejan en paz”.

Experimento llevado al cine
Su experimento sociológico podría ser una simple anécdota en su currículo, pero fue más allá, ahora la Warner Bros compró los derechos de su historia para que los productores Brian y Mike Medavoy (este último responsable de la producción de Cisne Negro) la trasladen al celuloide.

Álvarez supervisará la banda sonora de la película, algo que la alienta a seguir luchando en un mundo, que a pesar de sus esfuerzos, sigue considerando que es de hombres: “Hay un montón de mujeres DJs ahora, pero no ganan mucho. Si queremos que nos tomen en serio debemos confiar menos en nuestra apariencia y aprender a producir”