Escucha esta nota aquí

El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, aseguró este miércoles que el Presupuesto General del Estado (PGE) no será sujeto a modificaciones pese a la caída internacional del crudo. La autoridad aseguró que el nuevo presupuesto fue elaborado con dos previsiones que giran en torno al precio del crudo y a los volúmenes de exportación del gas natural boliviano.

“El PGE tomó dos previsiones respecto al precio internacional del petróleo, fijó un tope de 80 dólares el barril, pero además fijó unos volúmenes bajos de exportación de gas; el petróleo ha bajado, pero los volúmenes de gas que está exportando Bolivia son superiores a lo que estaba fijado en el presupuesto”, dijo García Linera en una conferencia de prensa ofrecida este miércoles en la sede de Vicepresidencia.

La autoridad consideró, si es que el precio internacional del crudo desciende a 45 dólares, que la diferencia sería entre 40 y 60 millones de dólares entre lo presupuestado y lo que en realidad recibirá el país. “Si cayera a 30 dólares el barril, la diferencia entre lo que está presupuestado y lo que va a suceder en realidad va a ser de 100 millones de dólares”, explicó.

Por otra parte, el vicepresidente ratificó que los municipios y las gobernaciones dejarán de recibir recursos adicionales que son fijados dentro del PGE; sin embargo, dijo que estos dos niveles de gobiernos podrán utilizar los 2.000 millones de dólares que tienen como reserva en caja y bancos.

La Gobernación de Santa Cruz tiene casi 100 millones de bolivianos en caja y banco al 31 de diciembre, tuvo una baja ejecución, y ese dinero pueden gastarlo en la gestión 2015. Por lo tanto, municipios y gobernaciones tienen ahorrados 2.000 millones de dólares, 14.000 millones de bolivianos que podrán gastar en 2015”, acotó.