Opinión

La tesis de Santa Cruz

El Deber Hace 10/1/2018 8:00:00 AM

Escucha esta nota aquí

Dice Freddy Suárez, presidente de la CAO, que en 1950 Santa Cruz tenía 245.000 habitantes y ahora tiene 3.200.000. Y que ahora el departamento aporta con el 29% al PIB nacional, el 41% de las recaudaciones, genera el 26% del empleo (no pegas, empleo) y aporta con el 73% de los alimentos que consume el país.

Era el quinto departamento en población y ahora es el primero. Era el séptimo en aportar a la economía y ahora es el primero.

En el libro Un siglo de la economía en Bolivia, de la Fundación Konrad Adenauer, se pueden encontrar las cifras que explican las mencionadas por Suárez.

En 1950, los productos agrícolas industriales que producía el país sumaban 119.550 toneladas por año y pasaron, en 2013, el último año mencionado en el libro por Hernán Zeballos Hurtado, a 11.286.443 toneladas.

Asimismo, las exportaciones agropecuarias eran en 1950-1959 de 3.309 toneladas (3,12% del total de ventas del país) y entre 1985 y 1991 fueron por 146.129 toneladas (19,91% del PIB nacional).

Otro dato importante que surgió en este septiembre cruceño, es que cada año llegan a la capital oriental 60.000 ciudadanos bolivianos que han decidido abandonar sus regiones de origen. Esto provoca que crezca el sector inmobiliario. En lo que va del año, una empresa vendió –y muy bien– la idea de una “nueva Santa Cruz” en la ruta entre el Urubó y Portachuelo, y ahora esa misma empresa está ofreciendo otra “nueva Santa Cruz” en la zona de Viru Viru. Los lotes se venden como pan caliente. En la feria una empresa ofrecía lotes de 300 metros cuadrados por $us 1.000.

Santa Cruz está generando una poderosa fuerza de gravedad que tiende a concentrar a toda Bolivia. Entre las dos “nuevas Santa Cruz” se calcula una población de diez millones de habitantes, aunque algunos exagerados hablan de 16 millones.

El problema del departamento es que se encuentra en el camino que va de Chapare a Brasil. En su territorio se han registrado las acciones del Primer Comando da Capital (PPC), el cártel paulista más poderoso, con un jefe que acaba de aprobar y promulgar el primer ‘código penal’ de una organización mafiosa en Sudamérica. Un código que tiene vigencia en trece estados brasileños y parte de los territorios de Bolivia y Paraguay.

Pero el modelo cruceño, la tesis cruceña de desarrollo, habla de la economía legal. Habla de la “propiedad plena” de la tierra y ahora de la “libertad plena”.

Yo voto por esta propuesta para el país, no por las mafias que ofrecen la alternativa de lo ilegal.