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Un día después de la inscripción de binomios en el Tribunal Supremo Electoral para participar en las elecciones primarias, candidatos y analistas cuestionan la celebración de los procesos internos en los partidos políticos porque significan una pérdida de tiempo y de recursos; además solo sirven para legitimar el binomio Evo Morales-Álvaro García Linera. Desde el MAS justifican la elección porque profundiza la democratización partidaria.

“¿Primarias? No hay competencia interna. El padrón no es creíble. Es una dilapidación de dinero. En estas condiciones esas ‘elecciones’ no tienen ningún sentido. No se deberían realizar”, afirmó el candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa.

La posición de Mesa fue fijada en su cuenta oficial de Twitter y enseguida obtuvo la respuesta del presidente del Senado, Milton Barón, del MAS. “Las elecciones primarias están absolutamente justificadas, porque profundizan la democracia y promueven la participación en las decisiones internas de los militantes para elegir democráticamente a sus binomios”.

Barón cree que “es mucho más democrático elegir a los binomios en elecciones que mantener lo que antes se hacía, cuando los dueños y jefes de los partidos políticos, quienes ponían plata, eran los que individualmente tomaban las decisiones. Pero hoy no, porque serán los militantes los que con su voto van a elegir a sus binomios, eso nos parece más democrático”, sostuvo Barón.

El también candidato presidencial Víctor Hugo Cárdenas, UCS, es partidario de la suspensión de las primarias porque la verdadera intención del proceso es habilitar de facto la repostulación del binomio oficialista, que está inhabilitado de participar en las próximas elecciones porque la mayoría votó por el No a la reelección en el referéndum del 21-F.

Analistas consultados observan improvisaciones en el proceso y, contrariamente a lo que dice Barón, consideran que habrá poco aporte a la democracia interna de los partidos, porque no enfrentarán a ningún rival y se puede evitar el gasto de Bs 27 millones en este proceso que se hace en el marco de la Ley 1096 de Organizaciones Políticas.

El presidente Evo Morales al momento de inscribir el binomio que busca la cuarta elección señaló: “Estamos convencidos con esta militancia, con este pueblo que ha decidido seguir cambiando Bolivia mediante una ‘revolución democrática cultural’, que el 27 de enero del próximo año, (estoy) casi, casi, segurísimo, será una paliza a la derecha”.

Para Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz y jefe nacional de Demócratas, que ahora es parte de la alianza Bolivia dice No, las primarias fueron armadas por el oficialismo para intentar tapar el descontento ciudadano por la corrupción creciente que existe en el país y para tratar de desmovilizar las protestas por el respeto a los resultados del referéndum del 21 de febrero de 2016, cuando la mayoría de los ciudadanos votó por el no a la modificación del artículo 168 de la Constitución Política del Estado que contempla la reelección por un periodo.

“Con las primarias se buscó cambiar la agenda y que el país se convirtiera en una vorágine electoralista y que aparezcan los candidatos y los salvadores de la patria, que antes no se veían en el país, y que entremos en este proceso que no le hace nada bien a la democracia”, señaló Costas,

El candidato presidencial de la alianza Bolivia Dice No, Óscar Ortiz, dijo que se vieron obligados a seguir el juego y ser parte de las primarias, para no repetir lo que sucedió en Venezuela, cuando se dejó el camino libre al oficialismo.

Por su lado, el expresidente y candidato por el Partido Demócrata Cristiano, Jaime Paz Zamora, señaló que la Ley de Organizaciones Políticas ha “puesto una enorme maquinaria tramposa en el campo electoral”.

El diputado opositor Tomás Monasterio (UD) también califica de innecesarias unas primarias, porque los partidos tienen un solo candidato. “Tiene un carácter vinculante en su resultado para el TSE y el MAS que maniobraron esta normativa de tal manera que pueda permitir la reelección del presidente Evo Morales”, señaló.

Marcela Revollo, de la agrupación Venceremos, también cree que al haberse aprobado en un tiempo tan corto las primarias, “se convierte en una maniobra para ratificar la candidatura de Evo Morales y Álvaro García Linera, por lo tanto, algo que es democráticamente correcto termina siendo debilitado y tergiversado por la maniobra del MAS”, puntualizó. También cuestiona la presentación de candidatos únicos, porque elimina la democrática interna. “La ley debió establecer que se realicen con al menos dos candidaturas”, señaló.

En respuesta, la senadora del MAS Adriana Salvatierra afirmó que no son las primarias las que legitiman al presidente en su liderazgo dentro del partido, porque internamente han ratificado que Evo-Álvaro es la mejor propuesta y su legitimidad está reafirmada.

La mirada de los analistas

Para el constitucionalista y analista político José Luis Santistevan, las primarias servirán para colocar en segundo plano el 21-F. “Estas primarias serán engañosas y se prestan al despilfarro porque no habrá competencia interna de los partidos, ya que en el sistema caudillista y monárquico no existen primarias, más aún cuando en Bolivia la pandilla jurídica del Tribunal Constitucional ha destruido la alternancia en el poder, aceptando que un ciudadano, como derecho humano, puede participar en cualquier elección las veces que le plazca. Con las reglas de juego actual nunca en Bolivia habrá primarias para que haya competencia en materia política”, manifestó.

El analista Jorge Lazarte cree que las primarias fueron una buena idea, pero en el camino perdió su razón de ser. “Pudo haber sido un buen experimento, pero está resultando un fracaso”, porque han improvisado candidatos. Advirtió que en política preferir a lo no conocido que a lo conocido, “puede ser un mal consejero”.

Lazarte sostiene que el hecho que los partidos hayan tenido dificultad para conformar binomios, de alguna manera, es producto del sentimiento generalizado “de que no vale la pena meterse en política” y que los “jóvenes no están viviendo con interés el espacio público porque están más ocupados en lo privado y no salen más allá de la protesta. “Bolivia no ha logrado en las últimas décadas producir una generación histórica de relevo”, dijo.

Con un poco más de cautela, el abogado William Herrera resalta que es la primera vez que se celebran unas primarias en Bolivia, por lo que considera que es muy difícil que con esta experiencia puedan notarse las bondades que encierra, porque enfrentará muchas dificultades. “Es técnicamente casi imposible hacer las primarias por todas las complejidades de un proceso eleccionario”.