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Rusia y Bolivia firmaron hoy un memorándum sobre la cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear similar al suscrito por Moscú con otros países latinoamericanos como Argentina y Ecuador.

El convenio, que fue firmado por el director de la agencia atómica rusa (Rosatom), Serguéi Kiriyenko, y el ministro boliviano de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, contempla el desarrollo de la infraestructura del programa nuclear de Bolivia.

Además, el acuerdo allana el camino para la celebración de consultas sobre la construcción por parte de ingenieros rusos de una central nuclear en territorio de Bolivia. También abre la posibilidad de la creación de un centro de ciencia y tecnología atómicas, que incluiría el uso de radioisótopos y tecnología radiactiva, la preparación de cuadros y otros proyectos.

El plan nuclear boliviano apunta a diversificar la matriz energética, impulsar la industria tecnológica y mejorar la salud y la seguridad alimentaria, según la autoridad. 

Rosatom "hará un acompañamiento al proyecto de energía nuclear que básicamente es el centro de investigación de energía nuclear que tiene temas científicos (relativos) a la industria, a la capacitación y al sector de la investigación", abundó Sánchez.

Desde 2014 en que el plan tomó cuerpo, el gobierno ha firmado acuerdos con ese fin con sus pares de Francia y Argentina, mientras la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) prometió asistencia para aplicar estándares de seguridad mundial exigidos.

El proyecto tuvo un primer tropiezo en septiembre pasado, al encontrar resistencia en los vecinos de una barriada de las afueras de La Paz que lograron que el centro nuclear fuera trasladado a un lugar todavía no definido por el temor a la radiación.

Sin embargo, Rosatom estableció que "convivimos con la misma radiación de la naturaleza, es por eso que vamos hacer un trabajo de socialización" con la población, explicó Sánchez.

Bolivia no ha certificado por ahora sus reservas de uranio, aunque existen informes preliminares de antigua data de que existe el mineral radioactivo en los departamentos de Potosí (suroeste), y Tarija (sur). En octubre de 2010, Morales divulgó acuerdos con Irán para contar con tecnología iraní a fin de desarrollar una planta nuclear en Bolivia, en el marco de programas de cooperación tecnológica y financiera.