La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, recibirá este 2 de febrero a su homólogo Evo Morales, en la que será la primera visita oficial del líder boliviano a Brasil desde que la mandataria llegó al poder, hace poco más de cinco años.

Rousseff asumió la presidencia de Brasil en enero de 2011 y desde entonces ha tenido varios encuentros con Evo Morales al margen de cumbres o en otros foros, pero hasta ahora ambos no han tenido una cita oficial de trabajo bilateral como la que ocurrirá mañana en Brasilia.

Según adelantaron fuentes oficiales de ambos países, la agenda que discutirán los mandatarios incluirá asuntos relacionados con las áreas de energía, infraestructura, comercio, cooperación fronteriza y combate al narcotráfico, entre otras.

Construcción de un ferrocarril

El apartado de infraestructura es uno de los más ambiciosos entre los que se tratarán en esa reunión y tiene como punto principal un proyecto para la construcción de un ferrocarril entre el puerto brasileño de Santos, en el océano Atlántico, y las terminales peruanas de Ilo o Matarani a través del territorio boliviano.

El proyecto es impulsado personalmente por Morales desde hace años, pero hasta hoy no ha prosperado y ahora tiene el obstáculo de que Brasil ya acordó con Perú y China, que financiaría las obras, la construcción de un tren "transoceánico" que llevaría a los mismos puertos peruanos, pero sin pasar por Bolivia.

Sin embargo, el ministro de Obras Públicas, Milton Claros, aseguró la semana pasada que el Gobierno de Morales discute el asunto con las autoridades peruanas y manifestó su confianza en que el proyecto saldrá adelante e incluirá a Bolivia.

"Ya trabajamos con Perú y ahora vamos a trabajar con Brasil.
Estamos seguros de que vamos a llegar a buenos acuerdos", declaró.

También se hablará del gas boliviano

En el marco de la cita entre Rousseff y Morales también será discutida la posible ampliación del contrato mediante el cual Bolivia suministra gas natural a Brasil, firmado en 1999 y que vencerá en 2019.

La idea de ambos Gobiernos es renovarlo por otras dos décadas y mantener el bombeo en unos 32 millones de metros cúbicos diarios de gas hacia el mercado de Brasil, que actualmente paga 5 dólares por cada millón de Unidades Térmicas Británicas (BTU).

Rousseff y Morales también estudiarán la posibilidad de que ambos países se asocien en un proyecto petroquímico que planifica Bolivia y negociarán una eventual adquisición, por parte de Brasil, de gas licuado de petróleo (GLP) y gas natural licuado (GNL) boliviano.

En el área energética, también se discuten cuatro proyectos hidroeléctricos que serían desarrollados en forma conjunta en la frontera amazónica entre ambos países.