Escucha esta nota aquí

Un espacio de seis o de diez metros cuadrados en la feria Barrio Lindo cuesta más que comprarse un auto cero kilómetro. Incluso un espacio en el gigante comercial cruceño, puede significar la inversión que se haría para adquirir una casa o un departamento, valuados por encima de los $us 60.000.

Los comerciantes que hace 18 años decidieron dejar las calles en los alrededores de la avenida Brasil y compraron los terrenos de la zona, que ahora es un emporio de comercios, vieron crecer sus inversiones de manera impresionante.

Muchos adquirieron sus casetas en precios que fluctuaban entre los $us 3.000 y los $us 6.000, pero ahora, 18 años después, tienen la posibilidad de venderlos en sumas que, dependiendo de algunos factores, pueden superar los $us 100.000.

Ángel Condori, uno de los propietarios de la zona conocida como el pico de plancha, donde ofertan principalmente prendas de vestir elaboradas por confeccionistas cruceños, da fe de la plusvalía que significa tener una caseta en la feria.

“Hace seis años, junto con otros inversionistas compramos este terreno de una entidad bancaria. Aquella vez, luego de dividir los espacios, los ofrecimos a los comerciantes en $us 6.000. Ahora, esos mismos lugares se venden a más de $us 70.000”, apuntó Condori.

El confeccionista señala, con seguridad, que en otros espacios a lo largo de la Feria Barrio Lindo hay puestos que pueden llegar a costar incluso más de $us 150.000, ya que su valor radica en las altas ventas que se generan en esos lugares.

Magdalena Iquise, una de las comerciantes que migró de la avenida Brasil a la nueva feria y que ahora también disfruta de haber asumido riesgo y trabajar por varios años para pagar préstamos, fue más cauta con las cifras que se manejan con respecto al valor de las casetas.

Ella asegura que hay mucha especulación, razón por la que algunas veces las cifras se inflan, aunque reconoce que luego de diez años de haber hecho la inversión en su puesto de venta en esa zona, ahora el valor subió hasta 10 veces.

Alquileres y ventas
Pero el negocio en este enorme centro comercial, no solo se centra en la venta de artículos al por mayor y al detalle, sino también aquellos que tuvieron la visión de comprar más de un puesto en los tiempos donde los precios eran mucho más asequibles y no significaba una inversión muy alta, ahora gozan de buenos ingresos alquilando sus espacios el año redondo.

Es muy raro encontrar en la feria un alquiler que no se deba pagar por adelantado al menos por un año. Los precios oscilan entre los $us 200 y $us 300, lo que equivale a decir que la ganancia anual del dueño se suma por miles de dólares.

Doña Geraldine Vargas, una comerciante de zapatos, afirma que haberse arriesgado hace ocho años en comprar cuatro puestos en los comerciales que nacieron alrededor del lugar donde se trasladó la feria, fue un total acierto.

“Aquella vez vendí mi casa en $us 40.000 y me fui a vivir con mi madre. Con el dinero compré cuatro puestos en $us 6.000 cada uno, con el temor natural de ver perdido mi dinero. Me arriesgué y gané, porque esos cuatro lugares de venta ahora están valuados en más de $us 350.000”, señaló la mujer, que se negó a revelar en cuál de los comerciales tiene sus negocios, ya que aseguró que ‘la gente es envidiosa’.

Doña Geraldine alquila tres de estos espacios y al año recibe casi $us 11.000, algo así como $us 1.000 al mes. Además, la venta de zapatos brasileños le permite mantener a sus cuatro hijos, tres de ellos en la universidad y la última aún en colegio.

Si bien las historias de éxito y de ganancias suman en la Feria Barrio Lindo, hace tres años que las cosas para uno de los sectores fundadores de este centro comercial están empezando a marcar colores rojos.
Muchos de los confeccionistas señalan que las ventas han disminuido y que este fenómeno también está arrastrando hacia abajo la plusvalía de sus inversiones.

Una dirigente, que aceptó hablar de cifras manteniendo su anonimato, apuntó que antes era fácil vender un puesto en $us 100.000, pero dijo que ahora la baja en la cantidad de clientes ha hecho que estos precios bajen hasta los $us 70.000 en muchos casos.

“Hace poco limpié el vidrio de la oficina, que estaba lleno de anuncios de venta de casetas. Los comerciantes se están yendo”, aseguró la mujer, aunque la realidad que ella sostiene parece no afectar a todos.

Por ejemplo, un joven emprendedor que comercia con mochilas y bolsos, sonriente señala que si él quisiera podría vender en $us 80.000 uno de sus cinco puestos en 30 minutos. Sin embargo, aclara que prefiere esperar al que pague los $us 150.000 que pide, pues asegura que en la Feria Barrio Lindo el negocio es seguro