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El bigote de Dalí, ese mostacho siempre enhiesto y perfectamente curvado hacia el cielo que su portador masajeaba con aceite de dátil, fue y sigue siendo uno de los grandes símbolos del surrealismo.

Unos bigotes dalinianos antes de que la palabra empezase a utilizarse con incomparable alegría que ahora se revelan como atractivo objeto artístico gracias a la exposición «Variants Dali"s Mustache», una muestra que reúne en el Teatro Museo Dalí de Figueres, de España, 23 fotografías, todas ellas con esos inverosímiles bigotes como protagonistas, tomadas por el fotógrafo y amigo del artista catalán, Philippe Halsman.

Y es que si alguien supo capturar a Dalí y, por extensión, a su espigado y alambicado mostacho, fue Halsman, autor de algunas de las imágenes más icónicas de la historia de la fotografía -su serie «Jump Pictures» o sus retratos de Einstein y Hitchcock son de visionado casi obligado- y responsable de un completo catálogo de instantáneas del genio surrealista.

Dalí y Halsman empezaron a colaborar en 1941, cuando coincidieron en la Metropolitan Opera House de Nueva York en el montaje «Labyrinth», y desde entonces compartieron encargos y proyectos propios como «Dalí Atomicus» o el documental «Dalí, Chaos And Creation».

Fue en 1954, sin embargo, cuando empezaron a trabajar en un libro de fotografías dedicado al bigote de Dalí. Según explicó en declaraciones a EP la directora del Teatro Museo Dalí, Montse Aguer, el libro fue una propuesta de Halsman, que le ofreció a Dalí hacerlo «como homenaje a su genio».

«Se han escrito libros sobre ti y sobre otros pintores. Pero no hay ningún libro sobre una parte de su personalidad, como, por ejemplo, la nariz de Rembrandt o el pie de Picasso. ¡Qué homenaje a tu genio, Dalí! La publicación de un libro consagrado no al todo, sino únicamente a una pequeña parte de ti», le dijo Halsman a Dalí para convencerlo de que detrás de sus bigotes se encerraba algo ciertamente excepcional.

«En 1954, el bigote de Dalí creció milagrosamente. Cuando el pintor volvió a Nueva York, me quedé perplejo: las puntas del bigote estaban por encima de sus cejas», rememoraba el fotógrafo. De aquella idea surgió el libro «Dali"s moustache», publicado también en 1954.

La exposición podrá visitarse hasta el 31 de diciembre en España.