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A sus casi 37 años, el suizo sigue siendo la perfección dentro de una cancha de tenis. El jueves cerró la jornada con un triunfo lapidario ante un gran jugador y una nueva promesa mundial de este deporte, el coreano Hyeon Chung por 7-5 y 6-1 en menos de una hora y media.

Federer se enfrentará al croata Borna Coric en semifinales del Master 1000. ¿Pero cómo llega a este partido? Llega entusiasmado y fortalecido desde lo físico y lo mental. El surcoreano lo puso a prueba sobre todo en el primer set con potencia y gran movilidad. El suizo no solo contrarrestó los embates, sino que desplegó una estrategia ajedrecística que fueron despedazando a medida que pasaron los games con un servicio impecable, devoluciones comprometedoras y golpes de otro planeta. Un menú interminable. Paralelas de drive y de revés a la carrera, variedad de globos, idas letales a la red, etc. acompañados por un despliegue de piernas y contundencia de golpes admirables. Los aplausos y la admiración de dos leyendas en las tribunas (Pete Sampras y Rod Laver) le ponían un marco al espectáculo pocas veces visto.

Federer inició el año de la mejor manera. Sabe a donde jugar y cuándo hacerlo. En este 2018 lleva un registro de 15-0.

Con el camino allanado todo indica que será finalista y así estirar la distancia con su eterno rival, el español Rafael Nadal, que volverá a participar en la temporada de tierra batida, su fuerte. El hombre, nacido en Basilea, dijo: "Me encantaría enfrentarme a Nadal sobre tierra a cinco sets. Él es el mejor en esa superficie".

Ahora, con los números más claros, el viejo duelo tendrá nuevos matices.