Escucha esta nota aquí

Los 44 años de experiencia y trayectoria que tiene la industria Cimal le sirvieron para que se consolide a escala nacional como la mayor productora de tableros de madera. Además logró consolidar un liderazgo indiscutible en el mercado boliviano, procesando anualmente 40.000 metros cúbicos de madera para abastecer la demanda nacional de tableros aglomerados y contrachapados.

También respondiendo a la demanda de sus clientes, Cimal importa tableros melamínicos y MD, que no se producen en el país, materiales que tienen muy buena acogida en el mercado de muebles funcionales y de rápido armado.

La clave del éxito de Cimal, además de la calidad de su producción, es contar con 18 puntos o tiendas de comercialización propias distribuidas en todo el territorio nacional.

Su producción está dirigida principalmente a la construcción, arquitectos, decoradores, carpinteros, industria del mueble, artesanos, manualidades y aficionados en el uso de la madera, teniendo como punto fuerte la oferta de una gran variedad de especies de madera para elaborar los tableros.

Según el gerente comercial de Cimal, Andrés Chávez, entre las especies más comerciales en el mercado de los tableros está el serebó, ochoó, yesquero blanco, bibosi, roble, morado, mara, cedro, paquió, curupaú y otras; complementado este surtido con especies decorativas importadas y así ampliar más la gama de ofertas que tiene para el mercado nacional dirigidas principalmente al área de decoración de interiores.

En el rubro de la construcción, el producto estrella son los multilaminado resistentes a la humedad usados en vaciados de menor costo y mejor acabado.

Los tableros vienen en diferentes formatos y espesores que llegan a diez tipos de tableros de madera.

Además de los de construcción se pueden citar tablero de melanina con una variedad de colores y texturas diferentes entre lisos y maderados; están los multilaminados enchapado con madera preciosa arriba mencionadas, venesta para revestimiento de paredes o muebles, tablero carpintero para muebles de alta gama, aglomerados de partículas y por último está la producción de puertas.

El área

La industria Cimal opera concesiones forestales en la zona de la Chiquitania y Guarayos, con lo que garantiza el aprovechamiento de la materia prima, según lo normado por la Ley Forestal y su reglamento que rige a la Autoridad de Bosques y Tierras.

Al margen de cumplir con la normativa nacional, Cimal de manera voluntaria certificó su manejo forestal con el Consejo Mundial de Manejo Forestal Forest Stewardship Council (FSC) sometiéndose a auditorías anuales de campo para que se verifique que Cimal cumple con las leyes nacionales medioambientales y con los estándares que esa organización promueve para el respeto a la biodiversidad, flora, fauna, normas de responsabilidad social y de relacionamiento sociocomunitario, explicó Chávez.

La última recertificación obtenida del FSC, va desde 28 de junio de 2017 hasta el 27 de junio de 2022 (quinquenal) en las que incluyen el listado completo de los productos y especie que tiene la firma Cimal.

Por su lado, el gerente general de Cimal, Édgar Lozano Ruiz, destacó no solo la calidad de los productos que oferta la compañía, sino que el cumplimiento de las normas para el aprovechamiento de la materia prima de los bosques, le valió para que Cimal se convierta en 1998 como la primera empresa a escala nacional en obtener la certificación internacional de FSC.

Nueve años más tarde (en 2007) continuando con su enfoque a la excelencia, dicha industria logró la certificación ISO 9001 y eso dio paso a que la compañía de la familia Roda sea la primera empresa en Sudamérica en tener la certificación ISO desde el bosque hasta sus plantas de última transformación, incluida la cadena comercial de atención al cliente.

También ha obtenido, en los últimos 10 años, el reconocimiento de la Cámara Forestal de Bolivia, pues Cimal obtuvo el primer premio como la mejor y la mayor empresa manufacturera e industrializadora de la madera en Bolivia

La historia de Cimal

Cimal fue fundada en septiembre de 1974 por el arquitecto Cristóbal Roda Daza junto a su esposa Gladys Vaca de Roda, empresa nacional familiar y que al momento es gestionada por el directorio de la familia con la incorporación de la tercera generación de los Roda.

La planta de Cimal está asentada en el Parque Industrial en un área de 75.000 metros cuadrados.

En la actualidad, en esos predios hay dos plantas, la de terciados (producción venestas, multinaminados, tableros alistonados y carpinteros) y la planta de aglomerados, que es donde se tritura y aprovecha los residuos de todos los otros procesos de la madera.

El grupo forestal abarca la cadena productiva desde el bosque hasta las plantas en la ciudad genera y en la actualidad tiene más de 1.200 empleos directos y con el efecto multiplicador supera los 5.000 empleos. La filosofía de los directivos que manejan la industria es el trabajo en equipo y la diversificación para atender las necesidades de los clientes.