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En la homilía de este domingo, el monseñor Estanislao Dowlaszewicz, obispo Auxiliar de Santa Cruz, exhortó a que este tiempo de preparación navideña sea un tiempo de conversión tal como lo pidió el profeta Juan el Bautista, pues ahora "la diversión externa no permite que se prepare el camino para recibir a Jesús".

Cuestionó que la sociedad esté más interesada en la compra de adornos y de todo tipo de iluminaciones con motivo de las fiestas navideñas, pero que "deja de lado aquello que Juan el Bautista pide para nuestras vidas: la conversión y el cambio hacia la fe".

"Por los caminos de egoísmos, de engaños, de falsedades por las luces encendidas en las vitrinas de los negocios, por los regalitos preparaditos no encontraremos ahí a Jesús. Por eso no tengamos miedo a buscar a Jesús en otro lado, que nuestro esfuerzo, que nuestro corazón, que nuestra vida se haga el nuevo pesebre", dijo Dowlaszewicz.

El profeta Juan el Bautista dijo: "Yo soy la voz que grita en el desierto", y según el monseñor Dowlaszewicz, esta es una invitación a la conversión.

"Estamos acostumbrados a escuchar otras voces estas que resuenan en nuestras plazas, estas voces en los canales de televisión, en la prensa escrita. De un lado nos atacan esas voces de bonanza económica, de tener el paraíso terrenal, que no falta nada que somos mejores que otros, o escuchamos las voces que nos dividen (…) pero también escuchamos las voces pidiendo paz, ¿a quién decirle tienes razón?", cuestionó.

De esta manera invitó a que la vida sea el modelo de vida perseverante y que la preparación navideña busque en el prójimo el camino hacia el Señor y no así en lo material.