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El caricaturista sueco Lars Vilks, supuesto objetivo de uno de los dos ataques ocurridos en Copenhague el pasado fin de semana, vivirá a partir de ahora y de forma indefinida en un lugar secreto, anunció el lunes la policía sueca.

"Su domicilio en Hoganas (sur de Suecia) ya no es un lugar seguro. Tiene que ir a un lugar seguro", declaró una portavoz de las fuerzas del orden, Ewa-Gun Westford.

Vilks, de 68 años, vive bajo protección policial desde que en 2007 dibujó una caricatura en la que representaba al profeta Mahoma con cuerpo de perro, lo que le ha valido la celebridad mundial, pero también múltiples amenazas de muerte.

En Copenhague la policía detuvo a dos hombres sospechosos de complicidad con el presunto autor de los ataques que dejaron dos muertos y cinco heridos en la capital danesa, anunció el lunes un comunicado de la institución policial.

"Los dos hombres son sospechosos de haber ayudado al autor" de los atentados, indicó el comunicado de la policía, que precisó que ambos fueron detenidos el domingo y comparecerán ante el juez este lunes.

La policía, que rastrea la capital danesa desde el sábado, sigue buscando testigos para determinar el trayecto exacto del autor de los atentados y detener a posible cómplices. Los agentes registraron, entre otros lugares, un cibercafé en el barrio popular de Nørrebro, donde la policía abatió al presunto asesino.

El sábado por la tarde, un individuo armado con una pistola ametralladora disparó decenas de veces contra un centro cultural donde se celebraba un debate sobre el islam y la libertad de expresión, matando a un cineasta de 55 años.

Unas horas después, el mismo hombre abrió fuego ante la gran sinagoga de Copenhague y mató a un judío de 37 años, que montaba guardia ante el edificio.

Según la policía, el presunto autor de los dos tiroteos es un hombre de 22 años nacido en Dinamarca y fichado por actos de delincuencia. Medios de comunicación locales lo identificaron como Omar El Hussein.