El presidente Evo Morales descalificó la campaña del padre Mateo para pedir mayor presupuesto en el área de salud. Señaló que sus intereses están movidos por la oposición que es parte de la derecha del país. 

"Yo no entiendo. Con mucha paciencia yo aguanté en la campaña. No tenía datos oficiales, se me presentó primero en una conferencia con su manito con el 5% y en otra se me presenta con el 10% (...) Responde a la derecha, a la oposición. Estoy informado, pero es su derecho", aseveró el mandatario en conferencia de prensa. 

Explicó que el sacerdote católico no cuenta con datos oficiales sobre lo que su Gobierno invierte en la atención médica de la población y dio como dato que en 2001 existían 132 hospitales y hasta la gestión pasada ese número creció a 3.900. 

"Lo que nunca se ha dotado. Yo no quiero entrar al presupuesto, pero mañana estoy firmando el presupuesto para construir un hospital en Culpina (Chuquisaca), más de 44 millones (de bolivianos) que no estaban presupuestados", dijo Morales. 

Ratificó que el padre Mateo "tiene derecho a hacer política, respetamos" y señaló que "se requiere mucha paciencia (ante la demanda)". "Hay libertad de expresión porque es padre respeto, pero entre ellos se entienden", declaró.

Manifestó que "escuchó a otros padres desmintiendo, es su problema. Tiene derecho a hacer política" y aseguró que su Gobierno es el que más invirtió en salud, con la entrega de ambulancias y la dotación de infraestructura. 

El sacerdote protagonizó varias marchas en el país para exigir que se invierta al menos el 10% del presupuesto en la atención de las enfermedades de la población, campaña que concitó la adhesión de miles de personas. 

Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, salió a acusarlo de mentiroso y de intentar matar a las personas, defendiendo que el Gobierno invierte el 11,5% de su presupuesto para salud.