La Policía siente que hay casos en los que juega "al gato y al ratón" con los delincuentes a quienes más tarda en detener que éstos en salir de prisión y volver a cometer sus fechorías. El último crimen que ha conmovido a Santa Cruz es prueba de ello, al menos así lo cree el jefe departamental de la institución verde olivo, Sabino Guzmán.

El último hecho de sangre al que se refiere es al asesinato de un adolescente de 16 años. Bryan Escóbar Huanca recibió un disparo en la cabeza el sábado por la noche, a las 23:50, cuando se negó a entregar lo recaudado en el día a los delincuentes que ingresaron a la pizzeria de sus padres, la Tobago.

"El último eslabón de este caso", a decir de Guzmán, es Héctor Álvaro Soto, alias el Etcheverry, que fue aprehendido en las últimas horas y que ha entrado y salido nueve veces de la cárcel de Palmasola por robo y robo agravado.

¿Qué papel jugó en el atraco a la Tobago? Fue quien transportó a los otros tres delincuentes que ya fueron detenidos el lunes, responde  el comandante departamental de la Policía a tiempo de observar la facilidad con la que personas como "El Etcheverry" entran y salen de Palmasola y siguen perpetrando los mismos delitos.

El acusado defendió su inocencia ante los medios de comunicación. Dijo que fue contratado por los atracadores para llevarlos a la pizzeria, en la avenida Piraí, y que no entiende por qué la Policía lo detuvo, que sus anteriores delitos ya fueron juzgados y pagados.