Opinión

Claves para campañas, la dimensión local

Marcel Lhermitte Marcel Lhermitte 27/2/2019 04:00

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La decisión del presidente Pedro Sánchez de convocar a elecciones para el 28 de abril hará que los españoles tengan que ir a las urnas dos veces en menos de un mes, ya que el 26 de mayo habrá elecciones municipales y autonómicas. También en Uruguay, Argentina, Guatemala, Panamá y Bolivia se elegirán autoridades nacionales y locales, por lo que los candidatos regionales deberán convivir con una campaña nacional, manteniendo su identidad y sin caer en contradicciones político-partidarias.

“Los candidatos a las elecciones locales tienen que conciliar dos requisitos, aparentemente contradictorios, que dificultan su campaña de comunicación: cualquiera sea su opinión tienen que procurar lograr la mejor sinergia posible con las campañas nacionales dirigidas por el partido al que están afiliados; sin embargo tienen que mantener una mínima dimensión local”, explica el profesor Philippe Maarek en el libro Marketing político y comunicación. Claves para una buena información política.

Otra particularidad que se da cuando se conjugan simultáneamente campañas locales y nacionales es el hecho de que candidatos puedan ser oficialistas en ambas, opositores en ambas u oficialistas en una y opositores en la otra, lo cual complejiza más la situación.

Cuando se es doblemente oficialista el candidato tendrá siempre mayor acceso a la información de la gestión en las administraciones, lo cual en campaña es una gran ventaja sobre el rival; al mismo tiempo es habitual que su trabajo sea plebiscitado en las urnas.

Contrariamente, cuando se es oposición en ambas elecciones no se cuenta con la misma cantidad de información sobre la gestión, pero se posee mayor espacio para posicionarse como el cambio, como algo nuevo, o simplemente hay más posibilidades de hacer promesas de campaña.

El terreno comienza a complicarse un poco más cuando se es oficialismo en una campaña y oposición en la otra, ya que hay que atender la dimensión local, pero manteniendo la coherencia y sin entrar en contradicciones con la campaña nacional.

En todos los casos siempre hay que tratar de lograr la mayor sinergia posible entre las campañas del mismo partido, más allá de la dimensión local y nacional, pero, al mismo tiempo, no se puede abusar de esto ni dejar jamás el plano local de lado, pues el votante tiende a creer que el candidato regional no tiene mayor autonomía y que simplemente se dedica a seguir las instrucciones que le dictan desde la cúpula.

Es fundamental para los candidatos locales comenzar su campaña trazando una planificación estratégica –que será el mapa que lo llevará a navegar hasta sus objetivos políticos– que contemple e integre el plano nacional, con sus hitos de campaña, sus actores políticos, la infraestructura y con todos los elementos posibles de la hoja de ruta del partido. Es imprescindible también mantener la coherencia con la identidad partidaria, con las mismas campañas que se están desarrollando en forma simultánea y también con los candidatos del partido, porque de no hacerlo estaremos abriendo flancos para que los rivales puedan atacar.

Finalmente el candidato local debe hacer mayor énfasis aún en el contacto mano a mano con el ciudadano. Conocer a su votante, saber quién es, qué necesita, qué quiere, escucharlo.