Escucha esta nota aquí

Gary Prado Salmón, el hombre que capturó al Che Guevara, está tendido a la orilla de una cama de dos plazas, esperando que una llaga que se le infectó sane para que lo puedan operar.

Sonríe, extiende la mano y se disculpa por recibir a las visitas así. Aclara que no es lo que él desea, sino que son órdenes estrictas del médico.
?

Desde hace cinco años y medio, Prado Salmón tiene prohibido salir de su casa. Lo único que le permiten es ir a la Utepsa a dar clases y asistir al juicio por el caso terrorismo. Ahora el juicio interminable, el que tiene una veintena de acusados, el que lleva casi seis años de trámites y que puede durar diez años más, está otra vez parado. No puede continuar hasta que Prado se recupere.

El lunes 24 sus abogados presentarán un informe médico para pedir que lo separen del proceso; pero por lo pronto espera que una herida que no puede sentir sane para que lo puedan operar. Cuenta que algo así fue la criptonita para Superman, que Christopher Reeve, el hombre que se puso el traje azul tres veces para el cine, murió por una herida similar luego de quedar cuadrapléjico por un accidente ecuestre.

A Prado, una bala en la toma del campo Tita lo condenó a una silla de ruedas. Ahora, solo la silueta de sus pies a punto de derramarse de la cama delatan que fue un hombre flaco y muy alto y que supo derrotar al guerrillero icónico.

_¿Cuándo está previsto que lo operen?
Miércoles o jueves. Me están haciendo un tratamiento para ponerme en condiciones. Esto se llama úlceras de decúbito o escaras, que provienen de estar sentado muchas horas en las sillas de ruedas. La sangre que circula es muy poca y aparecen las escaras.

Primero son una mancha roja, superficial. Luego se hacen profunda y se vuelven úlceras.

_¿Usted tenía una rutina de ejercicios antes del juicio?
Tenía una rutina de ejercicios que se ha alterado hace dos años y medio por el juicio. Cuando hay audiencia tengo que estar mañana y tarde sentado y acabo cansado, aburrido y llego directo a dormir.

Ya no hago ejercicios. Los años también pesan, voy a cumplir 77 y el organismo se va debilitando. La rutina de ejercicios la aprendí después de las primeras operaciones.

Esta será la séptima operación que me hacen. Las primeras operaciones son relativamente sencillas, porque lo que hacen es mover los músculos. A estas alturas ya no tienen qué moverme porque se va perdiendo la musculatura por la inmovilidad.

Ya casi soy piel y huesos en los glúteos. Después de una cirugía son 30 días que tengo que estar echado de barriga, sin poder moverme porque si no los puntos se abren y hay que comenzar de nuevo.

_Esto va a provocar que no haya audiencias en el juicio…
¡Ag! No sé qué dispondrán los jueces y sobre todo la Fiscalía, que es la más interesada en tenernos ahí. Vamos a ver el informe de los médicos después de que hagan la cirugía, cómo lo tomarán ellos.

Sus abogados han pedido que sea apartado del juicio.
Es una opción, pero no sé qué dirán. Es lo que ha sucedido con el general Lucio Áñez. Por razones de discapacidad ha sido apartado del juicio. Le hacen una evaluación cada seis meses para ver si está en condiciones de seguir el juicio.

_¿Por qué cree que no goza de la misma consideración que el general Áñez?
Hubo una frase dicha por una ministra: yo soy la mejor presa de la cacería del Gobierno.

_Es un trofeo, entonces.
Sí, una especie de trofeo. Hubo un orgasmo colectivo en la embajada de Cuba, porque pudieron acusar al que capturó al Che Guevara. Entre la gente que armó la primera etapa de este juicio estaban los vinculados al ELN (Ejército de Liberación Nacional). Estaban Antonio Peredo, Alfredo Rada, Núñez del Prado, todo el grupito de ‘elenos’ que la tenían jurada conmigo.

Primero vino una señora de Chile a hacer un juicio por Teoponte y quería involucrarme, cuando ni siquiera estaba en el país. La embajada cubana quería iniciar un juicio histórico por la muerte del Che.

Tampoco tengo nada que ver con su muerte. Sintomáticamente, un año después de los asesinatos del hotel Las Américas, mi nombre no aparecía para nada. Hicieron una evaluación y vieron que en este proceso no iba, porque no había cabezas. Faltaba una cabeza militar, una política y una logiera.

Tres personas fuimos metidas: yo, como cabeza militar; Chichi Castedo, por los logios, y Santistevan, por Falange.
_¿Cuánto tiempo llevaba en servicio pasivo?
Desde el 31 de diciembre de 1988. Tenía 25 años de servicio pasivo y sin ningún contacto con las FFAA, porque me dediqué a la política y consideraba que había que separar la política de las Fuerzas Armadas.

Supuestamente yo le di el despliegue militar boliviano a Rózsa.

_No es una información difícil de conseguir…
Pero eso les decía yo en el juicio. Usted agarra y entra a Internet y se entera del despliegue militar de todos los ejércitos del mundo, cuántas unidades, tropas, fusiles y cañones tienen