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Otrora el Sistema Integral de los Trabajadores de Cordecruz (Sinec) constituido como tal tras un estudio matemático actuarial que demostró que era viable y cuando los profesionales ingresaban por concurso de méritos. O  cuando los pacientes eran enviados a Brasil o Estados Unidos para encarar tratamientos o cirugías complejas, debido a la falta de tecnología en nuestro medio y con resultados exitosos, por citar solo algunos ejemplos durante la gestión del jefe médico Jorge Prado Robles (1986-1989). 

Hoy el Sinec enfrenta un déficit de cerca de Bs 40 millones, debido a los problemas legales, políticos, malos manejos administrativos y denuncias de corrupción de gestiones pasadas, conflictos que el gerente interino Gilberto Pardo, intenta revertir y devolverle la normalidad a dicha institución. 

Hace una semana que la atención tanto de emergencia como de consulta externa ha vuelto a funcionar, aunque se enfrenta la falta de algunos insumos y reactivos debido a que estos fueron suspendidos por falta de pago.

Hilda Gutiérrez y Víctor Pérez, algunos de los beneficiarios que el viernes pasado esperaban consulta externa, indicaron que esperan que se acaben los problemas del Sinec, porque eso repercute en la salud de los asegurados. Asimismo, piden mayor fiscalización en el manejo por parte del directorio.

Con respecto al pago de salarios a los funcionarios, que encararon una huelga de hambre, ya fueron cancelados los salarios de noviembre, diciembre y el aguinaldo del año 2017, gracias a que fueron habilitadas las cuentas de la institución a favor de Pardo. Están pendientes el pago de enero y febrero, y se está elaborando un plan de pago con los proveedores de insumos y servicios para regularizar el suministro.

“Hay deudas que no se pueden pagar porque no se tiene documentación o los medios de verificación que respalde estos pagos”, agregó.

Falta recuperar las oficinas 

El próximo paso es recuperar las oficinas administrativas que están tomadas por  la ex gerente Carola Áñez, ya que esto entorpece el normal funcionamiento de la institución de salud, informó el Pardo.  

EL DEBER llegó hasta el edificio donde se encuentran las oficinas administrativas, ubicada en la calle España 571 para hablar con Áñez pero la puerta se encontraba con candado. También se insistió a través de su teléfono celular y con su abogado, pero no fue posible. De acuerdo a documentación que accedió 

EL DEBER, Áñez se encuentra con varios procesos por supuestos actos de corrupción  y fue destituida con una resolución de proceso sumario administrativo 02/18 del  3 de enero de este año.