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Acostada en la cama de la sala 4 del tercer piso de la clínica Melendres, Ana Belén busca la manera de evitar que su embarazo no la incomode y así poder conversar y explicar por qué dejó la seguridad de Brasil y enfrentar a uno de los ‘pesos pesados’ del MAS, como lo es el titular de YPFB, al que acusa de ser el principal responsable de la red de corrupción en Yacimientos, a tiempo de reconocer que participó de la misma.

_¿Por qué se fue a Brasil?

Me voy porque el señor Carlos Villegas me ordena viajar a Brasil para estar a buen recaudo.

_¿A buen recaudo de qué?
De toda la cacería legal que vino y que metió a la cárcel a mi hermana y a mi sobrino.

_¿Cómo fue su salida del país?
Salí de Bolivia desde Santa Cruz entre el 9 y 10 de noviembre. Villegas me dice que no me vaya en un vuelo directo. Así que por tierra viajo hasta Trinidad de ahí tomo un avión hasta Guayaramerín. Para cruzar a Brasil debo brindar mis datos a pesar de que Villegas me dice que salga con una identidad falsa.

Así es que el 11 de noviembre de 2014 entro a Brasil, en principio iba a ir a la ciudad de Fortaleza pero cambio de destino y me quedo en Goiana, en la casa de una amiga que tenemos en común con el señor Villegas.

_¿Qué tiempo se queda en Goiana?
Tres semanas y luego me fui a otro lugar más alejado y es ahí cuando pierdo contacto con mi familia y me empiezo a desesperar. Villegas me llama y me dice que voy a conocer a una señora, que es Mónica Ramírez, que me iba a llamar para ver mi situación legal, pues me indica que se ha iniciado un proceso legal en mi contra.

_¿El costo de los pasajes y de la estadía en Brasil corre por su cuenta?
No. Villegas pagó los pasajes, los viáticos y la alimentación. En dos oportunidades me envió un giro, el primero por 4.000 reales y el segundo por 2.500.

_¿Solo mantuvo una relación laboral con el titular de YPFB?
Con Villegas mantuvimos una relación amorosa. No puedo decir que era su amante, pues él todavía no estaba casado. La relación empieza en 2012, justo cuando empiezo a trabajar con YPFB Corporación.

_¿Cómo lo conoce?
Fue a partir de mi hermana (Selva Camacho), que desde hace varios años ya trabajaba en la dependencia pública. Me lo presentó en el cumpleaños de ella, charlamos e intercambiamos números de celulares, nos empezamos a llamar. Así empezó la relación, que finalizó en 2013.

_Usted indicó que en YPFB hay corrupción y que Villegas es el principal responsable. ¿Cómo lo justifica?
Hay corrupción y Villegas es el principal responsable, porque aprobaba todos los contratos, con una simple llamada, los autorizaba, o me indicaba con qué persona hablar para tener los contratos a mi favor.

_¿Cuántos contratos fueron aprobados de esta forma?
Con Structura calculo que entre 2012 y 2014 no llegamos a los Bs 500.000. Pero con Omnimedia la situación fue diferente. En 2014, por un servicio anual llegué a firmar por Bs 800.000, en 2013, por algunos meses se firmó por Bs 200.000.

_¿Por qué considera que sus contratos eran aprobados?
Por dos motivos. Uno porque brindaba un servicio de excelente calidad reconocido por todos los que participaban, y el otro porque obviamente tenía una relación especial con Villegas.

_¿Reconoce que usted participó de actos ilegales?
Sí, pero al decir la verdad me siento más libre. Pero lo justo es que también lo paguen las otras personas de mayor poder de decisión y no solo los mandos bajos o medios.

_Omnimedia, ¿qué tipo de servicio prestaba?
Agarramos el servicio de fotocopiado por un año por un valor de Bs 500.000, agarramos el evento de Bulo Bulo, que llegó a costar $us 50.000 y el de Camiri por más de $us 50.000.

_En todos estos contratos, ¿Villegas recibía algún porcentaje?
De forma directa no. Iris Villegas, su esposa, es la que cobraba. Yo personalmente le pagué en efectivo y en lugares públicos como La Ramada, Los Pozos o Siete Calles. Con Omnimedia en dos años (2012-2014) facturé unos $us 300.000, de ahí tuve que pagarle a Iris $us 50.000.

_¿Qué personas están comprometidas en el tema?
Martha Tigrales, mano derecha de Villegas en Chaco; Elvira Antezana, encargada de acelerar en Chaco los pagos de mis contratos. Iris Villegas, con poder en los ministerios de Cultura y Comunicación, y Mónica Ramírez (abogada en YPFB), que me quiso cobrar $us 10.000 para sacarme de todo esto