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Recorrer 1.380 kilómetros a pie durante 40 días, es el desafío que se han planteado activistas de derechos humanos que iniciaron este sábado una marcha en Estados Unidos en protesta contra las injusticias raciales.

La marcha llamada “Travesía por la Justicia” (Journey for Justice) que partió de Alabama -en el sureste del país- llegará hasta Washington para pedir un cambio radical en los ámbitos de la educación, el empleo, el derecho al voto y el abuso de las fuerzas policiales.

La caminata que busca movilizar a la sociedad americana atravesará cinco estados – Alabama, Georgia, Carolina del Norte y del Sur y Virginia - con el lema “nuestras vidas, nuestros votos y nuestras escuelas importan”.

Los organizadores no comunicaron la cantidad de personas que iniciaron el recorrido pero esperan que miles se unan a lo largo del camino hasta su llegada a Washington prevista para el 16 de septiembre.

Ley de Derecho al Voto
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Uno de los pedidos de los manifestantes es la restauración de la Ley de Derecho al Voto que eliminó la arbitrariedad de los funcionarios de los estados a la hora de decidir si permitían a un negro registrarse o no para votar. La norma fue aprobada hace 50 años.

En 2013 una parte clave de esa ley fue inhabilitada: la que obligaba a los estados a pedir la aprobación federal para hacer cambios en la regulación del voto.

"Pedimos que el Congreso restaure, fortalezca e impulse la Ley del Derecho al Voto de 1965 con la adopción de una Ley de Avances en el Derecho al Voto", indica la página web de la NAACP (siglas en inglés de Asociación Nacional para el Avance de los Pueblos de Color), que lidera la marcha.

La policía
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Respecto a la institución policial, los manifestantes exigen la creación de estándares a nivel nacional que regulen el uso de la fuerza de los agentes de seguridad y una ley contra las prácticas policiales que persiguen a unas personas u otras según su raza.

El punto de partida


Un lugar simbólico fue elegido para iniciar la marcha: el puente Edmund Pettus de Selma (Alabama), en el mismo lugar donde hace 50 años decenas de activistas afroamericanos - encabezados por Martin Luther King - fueron reprimidos por la policía, un día de marzo de 1965 que terminó recordándose como "Domingo Sangriento".

La fecha tampoco fue escogida al azar. Se inició días antes del primer aniversario de la muerte de un joven de origen africano (9 de agosto de 2014) que fue abatido a tiros por un policía en Ferguson (Misuri), incidente que desató una serie de protestas sobre la brutalidad de la fuerza policial y la posible discriminación racial.