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Viaja por todo el mundo curando animales. Ha desarrollado instrumental quirúrgico especial para poder operar animales pequeños y grandes. Monos, canguros, perros salvajes, orangutanes y osos grizzly han sido atendidos por este innovador médico, que llegó a usar un gato hidráulico para operar a un oso polar. También ha atendido a cálaos y tucanes. Dirige una fundación de veterinaria dental que lleva su nombre. Además de su vasta experiencia, que supera los 40 años, tiene un título de odontología pediátrica. Recientemente estuvo en Perú, donde alivió los dolores de dos de los 21 leones que Animal Defenders International rescató de varios circos.

¿Qué tipo de trabajo realizó en los dientes de estos leones?
En leones, a menudo encontramos dientes rotos, que requieren de tratamiento de conductos.

En algunos casos, como resultado de abusos. A veces los leones se han golpeado en la boca con tanta fuerza, que el diente se rompe, y un fragmento restante del diente llega hasta los cornetes nasales. Si no se trata, esto es extremadamente doloroso, y la infección resultante puede producir una comunicación entre la nariz y la boca llamada fístula oronasal. La cirugía para repararla puede ser bastante compleja.

La reparación tiene que ser hecha de tal manera que no haya ninguna fuerza de tracción sobre los puntos de sutura antes de que el sitio de la cirugía haya tenido la oportunidad de sanar. En muchos casos, también vemos molares rotos como resultado de algún tipo de trauma bucal, ya sea autoinfligido o por alguna fuerza externa.

¿Cuál es el peor de los casos que ha encontrado en estas operaciones?
La fístula oronasal que encontramos en Pancho, uno de los leones rescatados por ADI de Bolivia. El agujero era tan grande, que requirió una gran porción donante del paladar para cubrir la abertura, y una doble solapa innovadora para asegurar que no habría reapertura de la lesión inicial. Cuando examinamos a Pancho seis meses más tarde, el tejido en el lugar quirúrgico estaba perfectamente rosado y sano.

¿Qué animal es el más complicado para hacer un trabajo dental?
Los herbívoros son difíciles debido al acceso a los dientes. Sus bocas son largas y no muy amplias, por lo tanto si hay un problema con un diente que está atrás en la boca, a menudo tenemos que acceder quirúrgicamente desde el exterior para tratarlo.

¿Es más difícil trabajar en pequeños animales que en los grandes?
Los animales pequeños requieren de pequeñas herramientas y de un toque muy delicado; es como la microcirugía. Los procedimientos son similares a los de los animales más grandes, pero requieren de un toque minucioso. En Perú trabajamos en un par de casos como este. Cecilia es una pequeña mona araña, que pesa solo medio kilo. Necesitó un tratamiento de canales en dos de sus caninos. Musmu es un mono búho que pesa 800 gramos. Requirió un tratamiento de conductos en cuatro de sus dientes.

¿Hay casos fáciles?
Cuando uno piensa que es fácil, se tiene dificultades. Algunos procedimientos son menos complicados, pero cada caso requiere el mismo nivel de concentración como cualquier otro.

El tamaño de la boca y el acceso hasta el lugar del tratamiento pueden hacer que sea más difícil. Un tratamiento de conductos estándar es menos difícil de realizar que una reparación de fístula oronasal. Sin embargo, todos requieren años de estudio especializado y experiencia práctica para diagnosticarlos y tratarlos adecuadamente. Un veterinario regular no tiene la formación o la experiencia para tratar los problemas que encontramos.

Por eso empezamos la obra de ayuda: para proporcionar una formación práctica en múltiples especies exóticas.

Se puede leer mucho en manuales, pero la formación práctica es vital para aprender cómo tratar cuestiones orales. Incluso los estudiantes de odontología veterinaria necesitan aprender cómo diagnosticar y tratar a los animales exóticos.

Es muy diferente el tratamiento para un león, un tigre, un mono o para un perro o un gato domésticos.

El uso de la anestesia es un momento crucial. ¿Podría decirnos cómo se maneja con hipopótamos y monos pequeños, por ejemplo?
Los hipopótamos son muy difíciles de operar.

Hay un riesgo de compresión del pulmón si están acostados bajo anestesia durante más de una hora y media más o menos. Así, a pesar de que sus dientes son muy grandes, usted tiene que trabajar con rapidez para tratarlos, o corre el riesgo de perder al animal.

Los animales pequeños, como los monos y las aves, también pueden ser difíciles, por lo que necesitan un buen veterinario que tenga experiencia con ellos para gestionar y controlar la anestesia durante todo el proceso.

ADI tiene un gran equipo de veterinarios inteligentes, experimentados y dedicados que proporcionan atención maravillosa de los animales que han rescatado.

Esta pregunta puede parecerle divertida. Ya que tiene un título en odontología pediátrica, ¿es más fácil trabajar con animales que con niños?
Bueno, los animales son sin duda más interesantes para trabajar. Yo les digo a los dentistas que tratan a los humanos que la tienen fácil, puesto que solo tratan a una especie.

Una vez que has visto una boca humana, has visto esencialmente todas.

Pero con los animales, cada especie puede ser muy diferente de otra. La patología, la morfología, el acceso a los dientes, todo eso hace que cada caso sea variado e interesante