Es uno de los actores más visibles del cine nacional en los últimos años. Su presencia en cintas como El Atraco y El corazón de Jesús, de directores históricos como Paolo Agazzi y Marcos Loayza, le dieron la oportunidad de darse a conocer en la cinematografía boliviana, luego de un paso importante por el teatro y la televisión en Estados Unidos y Brasil.

La versatilidad de Fernando Arze ha sido puesta de manifiesto este 2018 con su presencia tanto en las tablas como en la pantalla grande. El fin de semana se presentó en Meraki con Siete Menús, comedia teatral que se encarga de dirigir e interpretar y que se ha convertido en un desafío interesante para alguien que no quería “acostumbrarse a hacer llorar”.

Ahora, a la vuelta de la esquina, se presenta un nuevo desafío: El río, el segundo largometraje del director beniano Juan Pablo Richter en el que comparte créditos con Santiago Rozo, Valentina Villalpando, Julia Hernández, Hugo Francisquini y Carlos Ureña. La cinta se estrena este jueves 2 de agosto en las salas del país y viene precedida de buenos cometarios y experiencias, como la participación en el Festival de Cine de Miami, donde compitió junto a otros 16 filmes por el Premio HBO de Cine Iberoamericano.

Desafíos

El personaje de Fernando es Rafael, un empresario que vive en una hacienda cerca de Trinidad, junto a su joven esposa, Julieta (Villalpando) y forma parte de un triángulo amoroso que incluye también a su hijo adolescente Sebastián (Rozo), que acaba de llegar desde La Paz.

Arce interpreta a hombre que no puede esconder el machismo que le corre por la sangre, cualidad que Richter dio énfasis en el guion que empezó a elaborar en 2013, luego de que se le vino a la cabeza la necesidad de escribir algo acerca de los comportamientos tóxicos masculinos y de los entornos violentos hacia las mujeres.

“La película rompe los estereotipos en torno a la violencia física o el machismo del que se habla hoy, es más profunda y por eso te llega. Con Juan Pablo ensayamos el personaje de Rafael durante un mes y llegamos a entender que al personaje no hay que juzgarlo, porque desde ese momento empiezas a hacer un estereotipo y eso limita tu trabajo”, explica Arze, quien cuenta que pidió viajar a Beni antes del rodaje para empaparse del ambiente que rodea a su personaje.

“Yo no conocía Beni, y cuando llegue quedé impresionado por los olores, colores y el calor; pero, sobre todo, me impresionó sentir algo que me recordaba al lugar que conocí gracias a los ojos de personaje”, añade el actor.

Y la presencia de Fernando en las salas no quedará ahí. Porque para septiembre se anuncia el estreno de otro filme en el que realiza un rol protagónico: Muralla.