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El ministro Javier Zavaleta advierte que Chile podría tomar una decisión “descabellada” si define no acatar el fallo de La Haya por el tema marítimo.

¿Cómo ve que el presidente Piñera admita que lo dicho por el excandidato Alejandro Guilluer generó división?
Por un lado demuestra la poca coordinación que tiene la diplomacia chilena para sustentar una sola propuesta y eso demuestra la debilidad de su estrategia.

Por otro, es interesante escuchar voces que comienzan a plantear alternativas de solución y esto es, a nuestro juicio, una señal interesante para lo que podría ser la etapa pos-La Haya.

Más allá de eso nosotros como Estado vamos a sostener que la autoridad en este momento para dar el rumbo de las relaciones entre Bolivia y Chile es la Corte Internacional de Justicia (CIJ), esperaremos ese fallo para plantear una estrategia o una política diferente.

¿Un intercambio territorial es factible?

Por ahora estamos dedicados a lo que es nuestra demanda y nada más. Posteriormente vamos a considerar cualquier opción, dependiendo de lo que señale la decisión del tribunal.

El expresidente Frey dijo tras una reunión de exmandatarios chilenos que no aceptarán un “fallo creativo”, parlamentarios se suman a esa advertencia, ¿qué hay detrás de todo esto?

Yo creo que más que una posición oficial del Estado, esas declaraciones pretenden simplemente amedrentar al tribunal, porque al tener un fallo adverso, Chile evidentemente quedará en una situación comprometida diplomáticamente. Ya que no tienen opciones de ganar en el alegato histórico y de justicia, intentan amenazar a la CIJ y no miden que esa instancia no cede ante ese tipo de amenazas o presiones, por lo tanto, esa estrategia les puede jugar en contra.

La aseveración es muy grave, ¿dicen que no cumplirían si el fallo no les favorece?
Es muy difícil. Evidentemente puede tomar una decisión descabellada como la de no acatar el fallo, finalmente dentro de las decisiones de un Estado, siempre hay margen para que un presidente o un gobierno asuma decisiones descabelladas como esa, pero eso le traería consecuencias severas a la diplomacia chilena, no solamente en este momento, sino consecuencias que perdurarían por décadas, no creo que se animen a jugar así con su diplomacia, que Chile construyó en tanto tiempo.

Hay sectores en Chile que dicen que incluso debieran renunciar a lo que es el Pacto de Bogotá, ¿qué opina?
Sí, esas son las propuestas descabelladas que emiten algunos políticos chilenos para amenazar a la corte de La Haya, pero no miden que eso perjudica a su país.

¿Cuál es la planificación de actos para el 23 de marzo?
El 22 de marzo se trasladarán los restos de Eduardo Avaroa para el acto principal del día siguiente con el desfile cívico. Esos dos días será el embanderamiento, pedimos a todas las familias bolivianas que levanten la tricolor en sus casas y negocios en señal de unidad y compromiso con la demanda marítima.

¿Será en la plaza Avaroa?
Sí, se organizan desde muy temprano las ofrendas florales y desde las 10:00 de la mañana el desfile, que se prolongará hasta después de las 16:00. Inicialmente, está previsto que el presidente Evo Morales esté presente junto al vicepresidente y el gabinete.

¿Cómo será el mensaje?
No es nuestra intención elevar el tono de una confrontación verbal en estos momentos, por el contrario, estaremos esos días ambos países cara a cara ante La Haya. Más bien, queremos aprovechar estos momentos para tender un camino al diálogo con el Gobierno chileno. Por eso, todas las declaraciones que hagamos en estos días tenderán a eso.

¿Y la marea azul?
El 20 de marzo será la marea azul con participación de colegios e instituciones, es una gran concentración. En La Paz será en la plaza San Francisco, y un acto conmemorativo de la invasión chilena y nuestra reivindicación. 

¿Se hará algo más?
El día 28 de marzo se rememorará la batalla de Canchas Blancas en Potosí. Será un acto más chico porque el acceso es complicado, no hay comunidad alrededor, es una zona no habitada. Se transmitirá el acto e invitamos a los medios.  Estará el presidente Evo Morales y allá el Ejército recreará la batalla en la que las tropas bolivianas detuvieron a las chilenas y las expulsaron de Potosí.