Escucha esta nota aquí

La detención de seis sujetos el 18 de enero, entre ellos dos funcionarios del consulado, acusados de estafar a más de 76 viajeros con promesas de visados a España, desveló una red de personas y agencias de viajes en la tramitación ilegal de visas. Luego se conoció por el diario español El País que el cónsul Juan Álvarez Gortari fue cesado de sus funciones por “mala gestión”, aunque en esta entrevista explicó que él había renunciado con anterioridad porque, al ser detenidos sus trabajadores,  nunca recibió el apoyo logístico que requirió al Ministerio de Exteriores de España a fin de investigar el tema. 

¿Fue advertido de los hechos irregulares en la tramitación de visados y cuál es la situación en que asumió el consulado?
Yo ya venía advertido por mi predecesor de que había muchas corruptelas en la tramitación de los visados, promovidas por algunas agencias de viaje de Santa Cruz, que al momento de sacar el pasaje te ofrecía el visado mediante pago de dinero. Y mi predecesor sobre eso me informó bien y, además, hizo varios informes. Por lo cual, cuando llegué extremé mi dirigencia para tratar de evitar dichas corruptelas, sabedor de que había un problema muy anterior a mi llegada que yo iba a heredar. Llegué el 2 de agosto de 2017, el 23 me fui de vacaciones a Brasil hasta el 17 de septiembre y desde entonces no me moví de Santa Cruz hasta el día de mi renuncia 28 de febrero de 2018. 

Tenemos entendido que sus superiores le ordenaron ejecutar medidas ante la trama de los visados ¿Eso es correcto?
Hasta que no se produce la detención de dos bolivianos que trabajan en el consulado todo es normal, entran solicitudes de pasaporte, de visados, de nacionalidad, trabajamos como corresponde y hay muy poca relación con el Ministerio de Exteriores. La relación se hace más intensa a raíz de las detenciones, porque nos quedamos sin personal y nos quedamos con ese problema de por qué detuvieron a estas personas.

¿Qué acciones se tomaron al producirse las detenciones?
Cuando se producen las detenciones de los funcionarios, lo primero que hago es pedir a la Dirección de Asuntos Consulares del Ministerio de Exteriores que me mandaran una inspección urgente, para poder acelerar nuestras averiguaciones. Además, que nos dejaran contratar a dos personas para cubrir las vacantes que se habían producido y no tuve ningún éxito, con lo cual viendo que teníamos tanto trabajo en el consulado y no enviaban personal. Ante esa situación y dada mi edad, me dije: ‘llegó el momento de renunciar y jubilarme’.

¿Ahí recién el Ministerio de Exteriores inicia una investigación o qué sucede?
El Ministerio de Exteriores es informado por el consulado, nosotros les contamos que se produjeron las detenciones, qué es lo que estamos investigando, cuáles son nuestras relaciones con la Fiscalía, ellos están a 11.000 kilómetros, ellos están a merced de lo que les contemos. Entonces, por eso les dije: ‘tienen que mandar una inspección, tienen que mandar unos expertos en visados y temas de pasaportes para que nos ayuden en las averiguaciones, porque aquí no tenemos personal, tenemos un trabajo de locos todos los días’.

Ellos son detenidos, ¿dentro del consulado se inicia también algún proceso administrativo contra los funcionarios?
De los dos trabajadores detenidos, Diego Figueroa tenía un contrato que terminaba en abril, además, era un contrato que no podía ser renovado porque ya había sido renovado en tres ocasiones. Y Claudia Chalar tenía un contrato permanente e indefinido desde 2008, ella presentó su renuncia, por eso podíamos contratar a otra persona.

Si ya se conocían los hechos irregulares de algunos funcionarios, ¿por qué no se inició algún proceso?
Evidentemente no se los tenía identificados, porque nunca se les pilló nada incorrecto. En el pasado hubo trabajadores temporales que duraron pocos meses, porque se les pilló en corruptelas. Pero con estos dos nunca ocurrió nada. No podíamos ni sospechar, ni pensar. Sabíamos, claro, hay informes de que además se falsificaban certificados bancarios, certificados de trabajo, hay muchísima gente solicitando visados y las agencias se suelen encargar de eso.

Pero nosotros no teníamos desconfianza de nadie en el consulado, porque si tuviéramos desconfianza los hubiéramos echado. Nuestra desconfianza comienza cuando son detenidos. Estaba en Brasil en esa fecha, pero el jefe administrativo fue a declarar, el jefe de visados fue a declarar y fuimos los primeros sorprendidos. Y ahí se confirmaba que esta era una trama externa montada con las agencias, según el cuadernillo de investigaciones de la Fiscalía, tenía contactos con estas dos personas.
 Si ustedes tenían esas sospechas… 

Nosotros no teníamos ninguna sospecha. Hay tramas de visados.

¿Y eso ustedes notificaron ante la justicia boliviana?
Hasta que no detienen a estas personas, todo es perfecto. Cuando detienen a estas personas yo le mando una carta al fiscal para decirle que nos entregue la lista de los 76 pasaportes que incautó y ninguno tenía visado. Parece que la estafa es mayor, pero de esos 76 afectados ni uno solo solicitó visado ni puso los pies en el consulado, eso qué quiere decir: la agencia de viajes cobra el dinero y se da cuenta de que los controles en el consulado son muy fuertes que es imposible conseguir un visado. Entonces, como la agencia no consigue el visado, no devuelve el dinero y los damnificados denuncian.   

El fiscal de distrito de Santa Cruz dijo el martes que no descarta citarlo para declarar.

No me llegó ninguna citación. Naturalmente iría a declarar…  A mí me molesta que se haya puesto en tela de juicio mi honorabilidad. Todo esto viene por el cese de mi ministerio, porque yo renuncio antes, pero a pesar de haber renunciado, mi ministerio, con quien ya le digo, no atendieron nunca mis peticiones. Las relaciones entre la jefa de Asuntos Consulares conmigo nunca fueron buenas, ni fluidas. 

¿Y más allá de que los funcionarios vayan a ser encontrados culpables, en su caso finaliza con su cese?  
Creo que sí, vamos a ver cuando terminemos de expurgar nuestros archivos si encontramos algo, hasta ahora no encontramos nada… 
Esta es una trama externa al consulado, es decir, si las agencias de viajes cobran por un visado que jamás van a conseguir es un problema de las agencias, no del consulado.