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Un día después de que amigos, familiares y compañeros de Valeria Brychcy Vásquez (16), que murió la semana pasada en un accidente de tránsito provocado por un joven en estado de ebriedad, se reunieran en la Plaza del Estudiante para crear conciencia en la sociedad cruceña sobre los peligros de conducir un vehículo bajo influencia alcohólica, otra menor murió víctima de un borracho al volante.

Esta vez el hecho sucedió la tarde del sábado, alrededor de las 15:00, en la avenida Miraflores, de la zona del Plan Tres Mil. Elizabeth Sejas Choque (14) fue la víctima del sujeto, que a bordo de una vagoneta Toyota, tipo taxi, embistió a la pequeña que estaba a punto de subir a un vehículo de servicio público junto con su madre, Cristina Choque (55), que está internada en un centro médico de la zona con múltiples lesiones y fracturas en el cuerpo.

La violencia del choque fue tal, que Elizabeth terminó debajo del micro y la madre, luego de rebotar en la parte posterior del motorizado, quedó inconsciente en el piso.

De acuerdo con los familiares de las víctimas, el chofer, en notorio estado de ebriedad, trató de huir, pero fue detenido por los pasajeros del micro y algunas personas que observaron lo que sucedió.
Pese a que la menor de edad fue trasladada lo antes posible a un centro médico, no resistió y falleció en el camino. El informe médico del forense certificó que su deceso se produjo a consecuencia de un shock hipobolémico, es decir, por la excesiva pérdida de sangre.

El jefe policial de Tránsito en el Plan Tres Mil, William Montes, confirmó que el conductor estaba bajo influencia alcohólica. El hombre está detenido en las celdas de la comisaría policial, a la espera de la audiencia de medidas cautelares que se realizará hoy.
El abogado de la familia, Luguer Ángel Molina, dijo que solicitarán al juzgador el encarcelamiento del conductor.

Tenía que comprarse tenis
Elizabeth, una de los 11 hijos del matrimonio entre Cristina Choque y Mauricio Sejas, había salido con su madre con la intención de comprarse un par de tenis para pasar sus clases de educación física en el colegio Andrés Ibáñez, donde cursaba el cuarto de secundaria.

Su hermana María Sejas recuerda a la joven como una muchacha inquieta, noble y alegre. “Estaban yendo al mercado de la rotonda del Plan Tres Mil solamente, nunca pensamos que esto les fuera a pasar”, dijo entre sollozos la mujer, que, junto con otra familiar, estaban ayer por la mañana en la morgue del hospital de la Pampa de la Isla, realizando los trámites para retirar el cuerpo de Elizabeth