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Escombros en los cuartos, paredes y piso agrietados muestran la magnitud del desastre que ocasionó el sismo que se registró este lunes en la vivienda de Nancy Ribera Ortega, en la comunidad El Salao, del municipio de El Torno.

Su vivienda quedó inhabitable, por lo que ella tuvo que refugiarse a pocos metros, hasta ver la forma de repararla. En el momento del sismo, de 4,5 de magnitud, que según el Observatorio San Calixto se registró a las 12:21 del lunes a 9 km al suroeste de El Torno, en la casa solo estaban sus hijos, María Belén (12) y Lucas (8 meses). Lo dos cayeron al suelo intentando escapar. “Todo se movía, no podíamos ni caminar”, comentó María Belén.

En El Salao viven 80 familias, comenta Guadalupe Rojas, de la OTB. María Luisa Chungara optó por irse del lugar hasta que la situación se calme, porque el susto que vivió fue intenso. La dirigente muestra que las vigas del techo de ese alero cedieron unos 10 centímetros. De la misma manera, parte del techo de la casa de Carmen Rojas cedió unos dos centímetros con el fenómeno sísmico.

Bertha Rojas contó que se encontraba horneando pan cuando la tierra tembló. Su amor maternal la llevó a buscar de inmediato a su hija, que estaba mirando televisión en su habitación, y como la puerta se había trabado, la abrió de una patada.

Cada uno de los pobladores tiene una historia que contar y las rajaduras de sus paredes y tejas movidas testifican lo sucedido. Ellos aún aguardan el auxilio de las autoridades.

Carpa de refugio
Por el temor que todavía sienten, la mayoría de los pobladores optó por dormir en la carpa que les proporcionó el alcalde Gerardo Paniagua. La instalaron en la cancha.

Los pobladores intentan calmarse, pero ayer aún se resistían a ingresar a sus casas, ni siquiera para cocinar, porque el susto vivido el lunes a las 12:21, cuando ocurrió el sismo de 4,5 de magnitud, no se les olvida.
Técnicos del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) y funcionarios de la Alcaldía de El Torno hicieron ayer un relevamiento de los daños.

Datos preliminares indican que hubo al menos unas 10 casas afectadas, de las cuales unas tres han sido de consideración.

La ayuda
El gobierno municipal les ha dotado de víveres para que puedan preparar alimentos y también de agua y refrescos, a fin de que compartan mientras aguardan que pasen los temblores.

Técnicos de la Gobernación también les han enseñado qué hacer cuando se registra un sismo. Según los pobladores, varias réplicas se sintieron entre la noche del lunes y las primeras horas de ayer