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Para ellos, la vida es más simple que para sus dueños, que casi parecen fans cuando se apasionan.

Algunas personas conciben a los perros como animales especializados en manifestar su alegría a través de la cola (cuando la tienen), o en sacar el hocico por la ventanilla del auto en ocasional y fugaz amorío con el viento. Pero bajo la mirada de los criadores, esos que estudian minuciosamente las razas, que eligen el ejemplar que quieren como compañero, no por impulso, sino como fruto de la razón, un can es algo más que una mascota. Una vez que propietarios y cuadrúpedos unen sus vidas y se relacionan con los clubes perrunos, no hay retorno. Empieza la carrera para convertir a lo que muchos suponen una simple mascota, campeón de algo, en fino reproductor, o también en motivo de reunión y tema de conversación y profundización.

Probablemente, esta forma de afrontar la responsabilidad de una mascota sea vista por los animalistas con ojos detractores, pero para otros gustos, más allá de los sentimientos que no entran en discusión, es toda una cultura.

Y no todos los criadores tienen como máxima meta reproducir sus animales, hay quienes se limitan a competir, a estudiar y leer, y a juntarse para hablar horas y horas sobre mascotas, como madres sobre sus hijos.

Los más persistentes alcanzan altos grados de exigencia física y disciplina con adiestramiento con entrenadores, mascotas, y con ellos mismos.

1. ‘Salchis’. Camila Bráñez junto a Yoko y Thaiga
2. Cachorro. Spike con sus ‘padres’, Ed - son Espinoza y Camila López
3. Una dami - ta. Macarena participará en el concurso de disfraces

Pasión institucionalizada

Este movimiento de apasionados por las razas caninas encontró respuesta desde 1985, cuando se fundó en Bolivia, inicialmente en La Paz, Kennel Club, que de acuerdo a su portal web, es una entidad sin fines de lucro, que prescinde de toda finalidad partidaria o religiosa, y que tiene como objetivo primordial el mejoramiento de la crianza de perros de raza pura con pedigree, mediante un registro único genealógico oficial del país, denominado Libro de orígenes, así como también promover la tenencia responsable de mascotas en general.

El Kennel Club Boliviano se encuentra afiliado en calidad de asociado a la Federación Cinológica Internacional (FCI), con sede en Bélgica, que aglutina a 86 clubes caninos en el mundo, que reconoce 343 razas y que emite los lineamientos a seguir en esta actividad. La FCI reconoce a Kennel Club como única institución boliviana con autoridad en el tema de perros en cuanto a fiscalización y registro de animales y organizaciones.

Kennel Club está compuesto por socios, unos 100 a escala nacional, y 25 en la regional Santa Cruz, según el presidente, Fidel Sossa, y también por criadores responsables de varias razas, desde los que adoran el ovejero (más conocido como pastor) alemán, bull terrier, maltés, rottweiler, bulldog francés, pastor blanco suizo, salchichas o teckel, etc. Kennel Club está en siete de los nueve departamentos del país, con excepción de Beni y Pando, y algunos dueños de razas, como los de yorkshire, se han concentrado en ciudades específicas, en este caso en Cochabamba, explica Sossa. Kennel Club tiene diversas actividades en la agenda en Santa Cruz: “En abril en los predios de la Feria Exposición durante Agropecruz, en junio en la Exponorte en Montero, y en septiembre en la Expocruz (la más grande de su lista)”, explica Sossa, que es integrante del club de criadores de bulldog francés, ya tiene 30, y ha ocupado buenos lugares en varios años de profundizar en el tema canino. Sossa ha levantado El viejo sauce, que al igual que las cabañas ganaderas, apunta a lograr ejemplares de alta genética, que son evaluados por jueces expertos. Es por eso en las competencias de las distintas razas, adicionalmente al nombre del perro, se indaga en su ‘casa de origen’, como si se tratara del apellido. Por ejemplo, uno de los bulldog francés campeones de Sossa se llama Gregor, de El Viejo Sauce, que se impuso en varios rankings caninos.

4. Súper perro. Brizza Gutiérrez con Pluto
5 y 6. Tienen fans. Labra - dor y bull terrier figuran en el Kennel Club Bolivia
7. Rottweiler. Esta especie también tiene su club en Santa Cruz

El pedigree

Según el sitio digital de César Millán, el Encantador de perros, el pedigree tiene que ver con todo el historial genealógico de cada animal. “Es un documento que acredita la longevidad de una generación de perros, es decir, el árbol familiar de un perro, donde se informa de toda su ascendencia. Con el pedigree, de alguna manera se preserva y se certifica la pureza de una raza concreta. Si el perro tiene pedigree, al propietario se le certifica con un documento, con información de fechas de nacimiento, de fallecimiento de sus ascendientes, etc”.

Sossa explica que en el Kennel Club, si bien hay lineamientos nacionales, están sujetos a la normativa mundial de la FCI, y por esa misma razón una certificación de Kennel Club Bolivia tiene validez en todo el planeta.

Y más allá del pedigree en general, cada raza tiene su propia ‘ciencia’, y es precisamente por esa razón que los criadores las eligen, luego de indagar entre las muchas existentes, por eso se suele decir que hay una raza para cada persona.

El presidente de la regional Santa Cruz del Kennel Club explica que en Santa Cruz el Club más antiguo y numeroso es el de los ovejeros alemanes, “es bastante antiguo e importante”, dice Sossa. A él pertenece Reyes Antelo Villarroel, que con su perro Keo del Corvus, se ha ganado el reconocimiento por el esfuerzo que le implica hasta entrenar a diario en una caminadora, igual que como haría cualquier fitness aspirante a un título ganador. “Es uno de los mejores ejemplares del país en los dos últimos Sieger boliviano que se realizan una vez al año, obtuvo la máxima calificación, ser el VA 2017, el VA 2 en 2018 y VA 3”, cuenta Reyes. Los Sieger son un evento internacional que se hace en varios puntos del planeta, con la participación de cuadrúpedos ovejeros de todo el mundo. Este 2018, Keo del Corvus compitió en Bolivia con canes de Argentina, Brasil, Alemania, España e Italia, entre otros. Reyes asegura que los animales de Bolivia, obviamente con nivel de competencia, registran un muy buen nivel que nada tienen que envidiar a otros.

Día de perros

Entre los grupos aglutinados en el Kennel Club están los integrantes del Club de perros salchicha o teckel de Santa Cruz, que hoy tendrán su segundo encuentro nacional, el primero que tendrá a la capital cruceña como sede, y que reunirá a dueños de estas alargadas mascotas, que llegarán de todos los rincones del país.

Los organizadores prometen concursos de disfraces y de comilones, desfile con prendas perrunas, foto grupal, carrera de obstáculos elección de miss y míster Salchi, carrera de salchichas y mestizos además de otras sorpresas. El evento, esperadísimo por los apasionados de esta raza, se llevará a cabo en el parque Hamacas, en la calle Río Quimore, entre las avenidas Alemania y Beni, y entre tercer y cuarto anillo, desde las 14:00, y se prevé que se prolongue hasta las 19:00.

La participación es abierta, sin necesidad de inscripción previa, y la encargada de dar información es la presidenta, Carmen Rojas. Al ingreso, los participantes recibirán folletos y bolsitas para desechos, como parte de la bienvenida.

Según Juan Pablo Sandi, uno de los integrantes del club, lograron organizarse en Santa Cruz desde las redes sociales, y tuvieron su primer encuentro en julio de 2016, en el cambódromo, fecha que dejaron establecida como su aniversario. Sandi dice que en Cochabamba hay registrados como 130 salchichas, aunque el número se incrementa con los que no están registrados, pero que participan en actividades. Él cree que a escala nacional deben alcanzar los 1.500 propietarios de perros de esta raza, distribuidos en clubes en varias ciudades, Cochabamba, Oruro, Sucre, Santa Cruz de la Sierra, La Paz, e incluso en Caranavi. Ahora tienen un grupo de WhatsApp con casi 200 personas, algunos con más de un ‘salchi’. “Aportamos con una mensualidad de Bs 10 para organizar nuestros juntes y también para apoyar a perritos rescatados”, concluye.

Solo son siete socios por ahora. Al ser una raza no tan conocida en Bolivia, los dueños siguen organizándose
Sometido a jueces. Keo del Corvus entrena a diario y también ha sido adiestrado para responder en com - petencias interna - cionales