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Un estudio sobre violencia política, realizada por el Observatorio de Paridad Democrática del Órgano Plurinacional Electoral, revela que más de la mitad de mujeres que forman parte de Asambleas Departamentales en Beni, La Paz y Tarija han sido víctimas de acoso o algún tipo de violencia.

Un 56% de asambleístas mujeres sufrió acoso político en Beni, un 59% en La Paz y un 45% en Tarija. Las cifras fueron presentadas este jueves por la presidenta del Tribunal Supremo Electoral, Katia Uriona con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

El estudio señala que las legisladoras sufren amenazas, presiones, hostigamiento para renunciar al cargo, insultos, apodos, cuestionamientos a las capacidades técnicas, a la conducta moral, interrupción de la palabra, asignación de tareas que no corresponden al cargo son algunas de las formas de violencia política que viven las mujeres legisladoras en Bolivia con el propósito de excluir a las mismas del campo político.

Mire en este video un resumen de todas las cifras presentadas en este estudio:

 

Bolivia cuenta con la Ley 243 contra el Acoso y la Violencia Política, única en su tipo en América Latina, promulgada para enfrentar este flagelo contra las mujeres. Sin embargo ha resultado ineficiente en su aplicación.

El acoso y la violencia política son tipificados como delitos y se establece su sanción cuando impiden o limitan el derecho al ejercicio político y ponen en riesgo la permanencia de las mujeres en los cargos públicos para los que fueron electas.