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Las damas cívicas y ediles de Santa Cruz echaron el grito al cielo al enterarse de que el escudo de Santa Cruz había sido intervenido con frases como: “Papá soy gay. ¡Prefiero un hijo muerto que un maricón!” o con el cuerpo de una mujer, preparado para una cirugía estética, semicubierto con la cruz. Sin embargo, esto no ha hecho más que incrementar el número de visitantes a la muestra artística De ahí somos, que se expone en la Manzana 1.

“Gracias por esta polémica”, dice el curador de la muestra y actual director del Museo de Arte Contemporáneo, Eduardo Ribera Salvatierra.

La visita de la alcaldesa Desirée Bravo junto con la presidenta del Concejo Municipal, Angélica Zapata, y la presidenta del Comité Cívico Femenino, Siony González de Álvarez, a la sala donde se exhiben las 10 obras de arte, no ha hecho más que llamar la atención de los medios de comunicación y poner el tema en el debate público, lo que no había pasado desde hace un mes, tiempo que se exponen los trabajos.

“Cuando uno tiene la verdad de frente siempre va a incomodar, entonces todos estos escudos, que son intervenciones de artistas visuales, nos dicen algo que a la gente no le gusta confrontar”, agrega Ribera. El cuadro que más ‘roncha’ ha levantado es el torso desnudo de una mujer con la cruz del escudo departamental.

Ribera tiene una respuesta para esto: “La imagen visual de la artista Paola Lambertini, que nos muestra a una mujer con una corona en la mano y un dibujo en el cuerpo que simboliza la cirugía plástica (además de una cruz en la otra mano) llama la atención sobre que en Santa Cruz hay un sistema que cosifica a las mujeres con los reinados”.

Si a unos les gusta y a otros no, es subjetivo, dice el curador a tiempo de decir a las autoridades que  es una oportunidad para escuchar a los artistas, apropiarse de sus preocupaciones y hacer algo al respecto. “Que el arte sirva para generar cambio en la sociedad”, finaliza.