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A José Molina Celada, su mujer le dijo que Víctor Huanca Cosme le había tocado sus partes íntimas cuando fue al baño común de la casa donde alquilaban y compartían con otros siete inquilinos. “Esto enfureció a José, quien fumó marihuana para armarse de valor y atacar a Víctor asestándole 22 puñaladas en el abdomen”, aseveró ayer el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Gonzalo Medina, al momento de presentar al autor, tres días después de ocurrido el hecho. 

La madrugada del sábado en el barrio Copacabana, a dos cuadras de la rotonda del Plan Tres Mil, los inquilinos, en su mayoría comerciantes ambulantes de la zona, estaban sorprendidos de lo ocurrido pues nadie había escuchado nada durante la noche anterior. 

Para la Policía, existía un supuesto ‘pacto de silencio’ entre los inquilinos, por tal motivo, José, su pareja y otras dos personas que expresaron contradicciones, fueron arrestadas con fines investigativos. 

Se quedó en el lugar del crimen
Los inquilinos de la casa, que tiene un patio central y más de una docena de cuartos alrededor, señalan que Víctor era inquilino hace dos semanas, trabajaba como vendedor ambulante de dulces y constantemente estaba bajo influencia de bebidas alcohólicas. 

“El sábado en la tarde me sorprendió que estuviera encerrado en su cuarto siendo que hacía tanto calor. Por eso tocamos a su puerta”, señala Eulogio Tapia, quien se dedica a vender refrescos. Cuando espiaron por la ventana y vieron que Víctor no se movía ni respondía, decidieron entrar. 

“Ingresamos varias personas, entre ellos el propio José. No sabíamos que él había sido el que lo mató”, dijo doña Indalicia, una inquilina que vende anticuchos. 

“José estaba tranquilo y al igual que nosotros decía que no había escuchado nada”, acotó Eulogio. 

Dueña de casa los metió en lío

Los inquilinos no movieron el cuerpo, que estaba boca abajo y llamaron a la dueña de casa que vive a pocas cuadras del lugar. “Ella lo volteó y recién nos dimos cuenta de que estaba ensangrentado”, contó Eulogio, quien se encargó de avisar a la Policía. 

Sin embargo, los inquilinos reconocen que cometieron un error al acceder al pedido de la dueña de casa que les dijo que cuenten a la Policía que ella vivía en Cochabamba para no verse involucrada. Todos estuvieron de acuerdo y así lo hicieron, pero eso levantó sospechas por lo que Eulogio, Indalicia, así como José y su pareja, fueron arrestados con fines investigativos. 

Una vez en el módulo policial de Plan Tres Mil, algunos policías reconocieron a José y le preguntaban en qué lío se había metido, puesto que sabían que tenía antecedentes ya que era un muchacho ‘de la calle’ que se estaba enderezando, según doña Indalicia. 

A las 23:00 del lunes, la Policía liberó a Indalicia y a Eulogio y a la pareja de José, luego de obtener la confesión del joven, quien será procesado por asesinato. Mientras tanto, se sigue a la espera de los familiares de Víctor para que reclamen su cadáver y pueda ser sepultado.

Buscan a familiares 

Madre de víctor vive en La Paz
Según la señora Indalicia, la persona que tuvo más contacto con Víctor Alonso Huanca Cosme durante las dos semanas que vivió en la casa donde fue asesinado, el finado tiene dos hijos; uno vive con su expareja en Beni y otro con su madre en La Paz. “Hace unos días dijo que iba a viajar a traer a su hijo por vacación, pero no lo hizo porque los pasajes subieron de precio”, contó la mujer.

Pocos objetos de valor 
La víctima vivía en condiciones precarias, puesto que en su cuarto solo había un colchón en el piso y algo de ropa. 

“Era un joven tranquilo”
Doña Martha Romero, dueña de una tienda frente a la casa donde ocurrió el crimen, señaló que José era una persona tranquila. “Me están queriendo echar la culpa porque tengo tatuajes”, dijo la mujer. Los inquilinos y otros vecinos no conocen el oficio de José.