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El ruido de las motosierras envuelve estos días la plaza Manzana Uno. Troncos de árboles que estaban tirados en diferentes zonas de la ciudad están siendo convertidos en figuras humanas o abstractas por una veintena de escultores, bolivianos y extranjeros, en el marco del V Simposio Internacional de Escultura, que organiza Manzana 1 Espacio de Arte.

Diez escultores son los protagonistas de este encuentro: Tobel (Alemania), Mamoru Nagatsu (Japón), Luka Radojevic (Montenegro), Alexey Kanis (Rusia), Mauricio Guajardo y Lorena Olivares (Chile), Gema Domínguez (Costa Rica), Fabián Nanni (Argentina) y León Saavedra y Carmen Mamani (Bolivia), que están siendo asistidos por jóvenes artistas nacionales, como Édgar Márquez, Valeria Palacios, Roxana Uscayo, Raúl Alvarado y Juan Ribera.
“Estoy haciendo una figura femenina, una silueta, pero no estoy entrando a la parte anatómica o detalles de la figura humana, sino que estoy simplificando algunas partes”, explicó Carmen Mamani, que, a pesar de su juventud, ya tiene bastante experiencia como escultora. Mamani agregó que el trabajo con la motosierra al comienzo cansa un poco y los brazos llegan a doler al final de la jornada, pero con el paso de los días uno se acostumbra. “Luego ya hasta te gusta trabajar con esto”, indicó.
El montenegrino Luka Radojevic no conocía Bolivia y dijo estar encantado con el país, aunque, al igual que los otros escultores europeos, mencionó que la madera que le tocó es bastante dura para trabajarla, algo a lo que no están acostumbrados (todos tienen madera de algarrobo, excepto la pareja chilena, que están con el amarillo); sin embargo, Radojevic está disfrutando su estadía y casi concluyó su obra.

El simposio se inició el viernes. Hubo un sorteo de los troncos que le correspondería a cada escultor. Luego del sorteo, Carmen Mamani y León Saavedra intercambiaron los suyos, porque Mamani dijo que no necesitaba un tronco tan grande para su obra. Así también se sortearon los asistentes.

Lorena Olivares, de Chile, tenía un proyecto para determinada madera, pero luego del sorteo tuvo que cambiar los planes ya que el tronco que les tocó es el único distinto a los otros, en forma, en color y hasta en la materia, ya que es más blando. Olivares dijo que está contenta con la organización de este evento.

Pocos en los puestos
El V Simposio de Escultura finaliza el viernes con la presentación de las 10 obras, que se quedarán en la Manzana Uno por unos días, para después ser trasladadas definitivamente al Paseo de las Esculturas (ubicado en el Canal Isuto, tercer anillo externo), que ya tiene 29 trabajos en madera correspondientes a las versiones pasadas de este simposio