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Una mujer, Glynis Corson, que paseaba con su familia por una playa de la península de Otago, en Nueva Zelanda, captó el momento en que una turista hace enfurecer a un lobo marino.

En el video se ve cuando se acerca al animal y ante la falta de reacción de este, empieza a bailar y a mover los brazos mientras mira a otra persona que, al parecer, estaba grabando o fotografiando el momento.

Según Glynis, que colgó el video en YouTube y que en menos de 24 horas ha obtenido más de 30.000 reproducciones, la turista se acercó a un metro y medio del lobo marino. Cuando logra que el animal reaccione, sale huyendo.

“Los turistas que vienen a Nueva Zelanda deben respetar su vida silvestre y tener una mente sana al caminar por las playas. Este es un ejemplo de una falta total de educación cuando se trata de lobos marinos”, escribió la mujer a tiempo de criticar a los extremos que puede llegar el ser humano por una foto.

A continuación puedes ver el video: