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Eduardo Lozada, gerente general de la firma especializada en energía solar Enersol, es uno de los arquitectos de la nueva estructura energética que se abre paso en el país, la cual ya seduce a distintos sectores de la economía nacional, entre ellas entidades públicas y educativas. Ve que una reglamentación clara será esencial para que Bolivia repunte sus recursos renovables.

Con los nuevos lineamientos del mercado, donde se demandan alternativas en la economía, ¿cómo se ha visto afectada la operación de Enersol?

Desde sus inicios, hace 33 años, Enersol se enfocó en llevar electricidad a zonas donde no llegaba la red eléctrica, por medio de proyectos de energía solar. Ahora se llega a zonas más remotas y nos mantenemos en ese sector; es probable que en Bolivia haya 500.000 hogares donde no llegue la red. A medida que esto sucedía, el costo de esta alternativa energética disminuyó y es competitivo para ciertos sectores urbanos consumir desde estas iniciativas.

¿A qué sectores se refiere o cuáles son los más aptos?

Hay bancos, comercios, universidades y negocios del sector de servicios que ya utilizan estos sistemas. Además, empresas del sector público también están optando por la energía solar y es una muestra a lo que se apunta en todo el mundo, donde los hogares y empresas generen energía en sus terrenos y transporten sus excedentes a la red. También se debe incentivar a sectores como el de la construcción a incluir estas alternativas en sus estructuras.

¿Es la disminución de costos lo que hace competitiva la energía solar para el inversor?

Antes la energía solar era tan cara que era inviable suplantarla por la energía de la red, pero, a medida que se fue masificando en otros países, el mercado creció y ahora es un negocio financiero que garantiza una inversión segura a largo plazo, no es solo costos, y los inversionistas saben que puede haber retorno una vez puedan inyectar sus excedentes en la red eléctrica. Así sucede en otros países, pero en Bolivia todavía falta aprobar un reglamento que se encargue de estos temas.

¿Cree que este sería el puntal para que estemos en sintonía con otros países?

Definitivamente. Es lo que está faltando, con reglas claras se generarán los excedentes del sector energético para que se pueda exportar electricidad a otros países y existen varias modalidades para sacar partido desde los distintos actores de estas iniciativas. Por lo pronto, lo que se genera se debe consumir o si no se pierde.

¿Qué potencial ve que tiene la energía solar por encima de otras alternativas emergentes en el mercado global?

La energía solar es de las más baratas del mundo y de mayor crecimiento. Un ejemplo es la industria automotriz donde predominarán los vehículos eléctricos. Pero por encima de esto está la conciencia del consumo, el tema ecológico ha calado en la gente. La energía solar es una de las más limpias y se están desarrollando nuevos avances en los que no será necesario el uso de baterías. No hay vuelta atrás, Bolivia entrará tarde o temprano, porque el mundo va en esa dirección.