En una animada jornada, los cubanos votan este domingo una nueva Constitución que reafirma el socialismo como sistema político "irrevocable", en medio de fuertes amenazas de Estados Unidos y mientras defiende a Venezuela, su aliado más cercano. Hasta las 14:00 (15:00 hora boliviana), cinco horas después de la apertura de los colegios, el 74,09% de los empadronados había ejercido su derecho al voto, que es voluntario en la isla, dijo la Comisión Electoral.

"La unión cívico militar y el pueblo revolucionario de #Venezuela con su Presidente @NicolasMaduro impidieron el golpe imperialista. Fracasaron los halcones del imperio y sus lacayos acompañantes, pero el imperio no renuncia a sus planes. A seguir luchando. #ManosFueraDeVenezuela", escribió el presidente Miguel Díaz-Canel en su cuenta de Twitter tras votar y sin perder de vista la situación de su aliado.

Más de ocho millones de cubanos están convocados a un referendo que el gobierno ha convertido en un plebiscito sobre la vigencia "irrevocable" del socialismo. "Hasta ahora el proceso marcha de una manera positiva, se ha comportado con una afluencia de todos los electores de acuerdo a lo previsto", dijo a la AFP Adelaida Sánchez, presidenta de un colegio electoral en La Habana Vieja.

Según el diario oficial Granma, Raúl Castro, primer secretario del gobernante Partido Comunista (PCC, único) "ejerció su derecho al voto" en la mañana de este domingo. En la mira de Washington al igual que su homólogo venezolano Maduro, Díaz-Canel dijo a la prensa que América Latina está "viviendo un momento de amenaza imperial", y fustigó la presencia de los presidentes de Colombia, Chile y Paraguay el sábado en la frontera de Colombia con Venezuela.

"¿A quién estaban apoyando esos presidentes?", se preguntó, y también cuestionó qué hacía allí el senador republicano por Florida, Marco Rubio, acérrimo crítico de la revolución cubana y muy próximo al presidente Donald Trump. Precisamente, Rubio, que es de origen cubano, tuiteó este domingo que el referendo es "otra maniobra más de la dictadura cubana para aferrarse al poder", "una farsa y un fraude". "Te vemos pronto", dijo a Díaz-Canel el sábado en otro tuit.

Cuba trata de unir a la comunidad internacional contra lo que denomina una "agresión militar de Estados Unidos" a su aliado.


 - ¿Trump da impulso al sí?

En Miami, Trump advirtió el lunes que "los días del socialismo y el comunismo están contados en Venezuela, y también en Nicaragua y Cuba", países que su administración señala como "la troika de la tiranía". Para el académico Carlos Alzugaray, la agresividad de Trump impulsó la omnipresente campaña #YovotoSí del gobierno.

"El discurso de Trump fue una buena propaganda para el sí (...). Hay mucha gente (...) que va a votar sí porque quiere defender la independencia frente a la amenaza norteamericana", explicó Alzugaray a la AFP.

La nueva Constitución, que reemplazaría a la de 1976, reconoce el mercado y la inversión privada y extranjera como actores en la reforma de su economía de corte soviético y con muchas carencias, pero siempre bajo la guía del único y gobernante Partido Comunista.

-"La oportunidad de decir no"

De cara al referendo, la oposición ilegal que apela generalmente a la abstención o a anular las boletas, esta vez convocó al "no". "Es obvio que ese 'no' rotundo va más allá del 'no' a una Constitución, es un 'no' a un régimen que busca perpetuarse en el poder", declaró a la AFP el opositor José Daniel Ferrer.

Votar contra el texto es además "la única oportunidad que el pueblo ha tenido en años de decirle 'no'", agregó. En la era de internet, más fácilmente accesible en la isla desde el despliegue en diciembre de la 3G, el "sí" y el "no" pulsearon por meses en las redes sociales.

La Constitución dará a los cubanos "la Cuba que siempre hemos aspirado, la Cuba digna, la Cuba sin injerencias, sin manipulaciones", dijo Elián González, el conocido niño balsero del año 2000, hoy de 25 años. El gobierno confía en el triunfo masivo del "sí", que requiere el 50%+1 del padrón electoral.

La Constitución de 1976 fue aprobada por el 97,7% de los que votaron, y la reforma constitucional de 2002 para hacer "irrevocable" el socialismo obtuvo el 99,3%. En el hipotético caso de que gane el "no", un escenario político sin precedentes en 60 años de revolución, continuaría vigente la Carta de 1976 y el gobierno tendría que adecuar las normas para dar piso legal a las reformas en curso.  

Alzugaray estimó que la nueva Constitución recibirá entre "70 y 80%" de los votos válidos: "La sociedad ha cambiado y ese cambio se va a reflejar en el voto".