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El airbus A330-200 de la compañía Air Europa trajo la felicidad, la mañana del miércoles 13 de diciembre, a cientos de familias bolivianas al posarse en el aeropuerto Viru Viru repleto de sus seres queridos, que el día anterior abordaron el vuelo UX-25 desde Madrid a Santa Cruz con la idea de reencontrarse con los suyos, en algunos casos, después de muchos años en una época mágica como la Navidad y el Año Nuevo, en la que se cumplen muchos sueños.

El gigante pájaro metálico llegó puntual, a las 6:45, después de 11h 50m de vuelo. Transportó a 258 pasajeros que desde temprano eran esperados por niños, jóvenes y adultos, que sitiaron ansiosos la salida del sector internacional del aeropuerto.


Una de las primeras en abrirse paso por el estrecho corredor fue Sandra Gutiérrez, residente de Valencia que llegó a su tierra natal a festejar por partida doble: las fiestas navideñas y la graduación de su hija Yara, que se formó como odontóloga de la Uagrm. “Es una inmensa alegría porque después de 15 años vuelvo a pasar la Navidad con mi familia y a celebrar que mi hija terminó la universidad”, dijo Sandra.


Otro emocionado fue Pastor Vargas, quien después de 15 años volvió a ver a su hijo Franz William Vargas (40), con el cual se fundió en un eterno abrazo matizado con sollozos de alegría. “Ha cambiado harto”, dijo don Pastor algo avergonzado por las lágrimas que dejó escapar. “Es mi único hijo varón”, agregó.


Otros ‘con los ojos largos’ eran cuatro niños, familiares de David Arteaga Parada (36), que al verlo salir del pasillo chillaron y saltaron sobre él. El comité de espera lo completaban Melvy Parada (su madre) y otros parientes.  “Es un momento espectacular, vengo a pasar las fiestas de fin de año sobre todo. Estaré poco más de un mes y aprovecharé a la gente linda de aquí”, manifestó David.


Danitza Arias se fue a España hace siete años a tratar de juntar a sus padres que se habían separado. Desde esa vez no pisó tierra cruceña; en ese lapso nacieron los hijos de su hermana Ivana, a los que conoció en Viru Viru.
Anibetty Komarek, que vive en Madrid hace 11 años, fue rodeada de los suyos. Su hija Carol le alcanzó a su nietita de un año y medio, pero esta se negó a ir a los brazos de su abuela, porque para ella era una desconocida. “Tengo que conquistarla, soy una extraña para ella”, expresó la viajera.


Rosario Menacho Morales, domiciliada en Ginebra (Suiza), tiene la suerte de venir a Santa Cruz todos los años a ver su hijo y a su nieto. Estará un mes y retornará a su país adoptivo.


Mirtha de Berdugo volvió tras cuatro años. Trabaja como camarera en Bilbao desde hace 12. Su hija Fabiola, su yerno Alexander y sus nietitas Alexandra (5) y Anabel (3) le dieron la bienvenida y de inmediato hicieron las gestiones para seguir viaje a su natal Riberalta. “Estoy muy contenta de estar en mi país. Soy maestra, tuve que emigrar por un problema personal, pero allá me va bien”, aseguró Mirtha.


Y así el frenesí del reencuentro se diluyó en poco más de media hora en Viru Viru, testigo de incontables historias que seguirán registrándose en estos días con la llegada de otros bolivianos que hacen patria en el exterior.


La demanda de vuelos en esta época ha hecho que Air Europa sume otro a los tres que tiene programados por semana de Madrid a Santa Cruz, informó el gerente de la compañía, Olavi Linkola. En el mismo itinerario, la aerolínea nacional BoA realiza dos vuelos los días miércoles y viernes.