Opinión

El drama de los ‘otros cruceños’

El Deber Hace 10/13/2018 8:00:00 AM

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Una imagen oscura y perturbadora que se desnuda en algunas de las principales avenidas de Santa Cruz de la Sierra, refleja el drama lacerante de un número creciente de personas, entre hombres, mujeres y niños, en ‘situación de calle’ y entregados principalmente al consumo de la clefa y del alcohol, una mezcla de fácil acceso que termina dañando funciones vitales de su organismo e incluso provocándoles la muerte.

Una investigación de EL DEBER permitió evidenciar, a lo largo del segundo anillo de circunvalación, la existencia de 16 ‘puntos de encuentro’ donde convergen estos infortunados seres, víctimas del abandono, de la extrema pobreza que representa el 17,1% de la población boliviana y de la ausencia de políticas de desarrollo humano en el país. Entre el cordón ecológico situado al final de la avenida Busch, en el cuarto anillo de la avenida Piraí, debajo de los puentes y hasta de los monumentos, como el de la Madre India o sobre los bordes de los canales de desagüe, viven los ‘otros cruceños’, donde, entre ellos, son frecuentes las peleas, el alcohol, la droga y la prostitución. Con frecuencia también se involucran en actos delictivos procurando recursos para su precaria subsistencia. Su presencia deambulando en determinados lugares provoca el rechazo de los vecinos y el montaje de operativos policiales, que nada resuelven.

Un drama mayor es el que encarna la condición de ‘nómadas’ de un clan de 31 niños que deambulan cerca del cambódromo, porque en otros sitios representan un ‘estorbo’. Tienen entre ocho y 15 años. Con el dinero que obtienen cubren sus ‘vuelos’ inhalando clefa. “Pepín (12) presenció varias veces cómo su padrastro abusaba sexualmente de su hermana, cuando su madre no estaba en casa. Un día, salió de su casa y no volvió más. Tomó esa decisión porque a su padrastro no le bastó con vejar a su hermanita, intentó hacer lo mismo con él”, contó el periodista Fernando Soria, en un impactante artículo sobre el tema que ha desvelado, entre otros aspectos, la incapacidad e insensibilidad de las autoridades del Estado boliviano para reinsertar a quienes sufren por la marginalidad y la extrema pobreza.

Un censo, en el que participan 45 instituciones y cuyos resultados serán conocidos a finales de noviembre, permitirá conocer, entre otros datos, la cantidad real de estas personas hasta ahora abandonadas a su suerte, en procura de implementar estrategias y políticas en su beneficio. Es tiempo de realizar esfuerzos mancomunados y acciones concretas frente al drama que encarnan los ‘otros cruceños’. Un drama que no es posible seguir ignorando.