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Más de 400.000 personas asistieron en silencio y desafiando a la lluvia a la marcha del miércoles en Buenos Aires para homenajear al fiscal Alberto Nisman, muerto misteriosamente hace un mes tras denunciar a la presidenta argentina Cristina Kirchner, según datos que la policía de capital facilitó a la agencia AFP.

"Fueron más de 400.000 personas las que marcharon" en Buenos Aires convocados por seis fiscales opositores al Gobierno de Kirchner, informó una fuente de la Policía Metropolitana, dependiente de la alcaldía de la capital a cargo de Mauricio Macri, precandidato de derecha a la presidencia.

Frente al Congreso, en el centro de Buenos Aires, fiscales y ciudadanía comenzaron a reunirse para iniciar a las 18:00 hora local una marcha de 1,7 km hasta la Casa de Gobierno en honor a la memoria del fiscal Nisman, muerto cuatro días después de presentar una grave denuncia contra la presidenta Cristina Kirchner por presunto amparo de los exgobernantes iraníes acusados del ataque.

Un gran dispositivo policial, sin armas por precaución, fue dispuesto en varios puntos de la ciudad, para la marcha que partirá con la exesposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado y sus dos hijas de 15 y 7 años.

Ocho de los principales precandidatos presidenciales anunciaron que acompañarán a los fiscales, al igual que la dirigencia de las dos principales organizaciones judías, AMIA y DAIA.

"No lloro por Nisman, lloro por ti Argentina", decía una de las pancartas de los manifestantes.

El gobierno repudió el mitin por considerarlo parte de una maniobra "golpista" y sostuvo que la denuncia de Nisman contra Kirchner es un intento de involucrar al país en el conflicto de Medio Oriente.

Nisman denunció a Kirchner por encubrimiento de los supuestos autores iraníes del atentado que en 1994 mató a 85 personas e hirió a otras 300 en el centro judío AMIA de Buenos Aires.

Nisman apareció muerto en el baño de su apartamento el 18 de enero, con un disparo en la cabeza de una pistola calibre 22 prestada por un colaborador. Había una sola vaina servida en el suelo y su cadáver obstruía la puerta.