Los hijos pequeños de Aníbal Rojas Vivancos (45) fueron testigos del trágico accidente que acabó con la vida de su padre. Eran las 5:30 de este miércoles cuando el hombre, que trabajaba como guardia de seguridad en la sede social de los microbuses de la línea 69, caminaba por el segundo piso del edificio y terminó cayendo al vacío.

Aníbal no pudo controlar sus movimientos, explica el director Edwin Rojas, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) del Plan Tres Mil, debido al estado de ebriedad en que se encontraba.

“(Cayó) de un segundo piso a la planta baja porque no había baranda en las escaleras. Los niños presenciaron la macabra escena, hasta que llegó el cocinero de la sede social y se hizo cargo de ellos”, relató.

El edificio donde se registró el incidente es la sede social de los microbuseros de la línea 69, ubicado en el barrio Kupesí Terrado. El cuerpo se encuentra en la morgue de la Pampa de la Isla.