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Colas en los quioscos desde primera hora de la mañana y numerosas caras de resignación en los clientes marcan una jornada en que los quiosqueros de Francia reciben sin descanso la misma pregunta: "¿Le queda el "Charlie Hebdo"?".

La caricatura en portada de un Mahoma lloroso, que se une con el cartel de "Yo soy Charlie" al lema de solidaridad que ha unido a los franceses, no tuvo apenas tiempo de reposar en las estanterías de los quioscos.

Carteles colgados a la entrada de esos establecimientos, que dejaban claro que el buscado número ya no estaba en sus manos, no impedían que la gente se aventurara a demandar un ejemplar, apodado "el de los supervivientes", que en muchas casas supone una primera toma de contacto con la revista satírica.

Cinco millones de ejemplares, frente a los tres millones previstos anteriormente y a los 60.000 habituales, aspiran a satisfacer la elevada demanda recibida tanto en Francia como en el extranjero, ante la cual su distribuidora, MLP, ha pedido "paciencia".

Números reservados para hoy y para los próximos días, y quiosqueros desbordados que no necesitaban ni hablar para hacer ver a los curiosos que ya se había acabado el stock reflejaban el interés por adentrarse en sus páginas.

El atentado perpetrado por los hermanos Saïd y Chérif Kouachi el pasado miércoles en la sede de la revista acabó con la vida de doce personas, incluido su director, Stéphane Charbonnier, "Charb", y cuatro de los caricaturistas más famosos de Francia.

"Es una revista que critica a todas las religiones. No creo que sea molesto criticar a una u otra, porque la toma con todas", indicó a EFE una recién licenciada en busca de trabajo, que no se manifestó este domingo por miedo a posibles atentados.

Ella fue una de las muchas que salieron con las manos vacías de los quioscos, donde la revista se mantendrá a la venta dos semanas, con un suministro reforzado a lo largo del día y la promesa por parte del editor de que la venta del primer millón de ejemplares se entregará de forma íntegra en beneficio de las víctimas.