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La Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) de Argentina estableció, en base a estadísticas de casos que atendió, que Bolivia y Paraguay son los primeros países de procedencia de víctimas de explotación laboral y sexual en el vecino país.

“Las estadísticas que manejamos nos permiten identificar el origen de la procedencia de víctimas, en el caso de Argentina tenemos
establecido que para la explotación sexual vienen de Paraguay y para la explotación laboral de Bolivia” informó el fiscal general de Protex, Marcelo Colombo, que participa en la reunión de Fiscales de la Red Iberoamericana contra la Trata de Personas, que se realiza en Santa Cruz.

Colombo explicó que la trata de personas es compleja porque presenta problemas en el momento de la detección del delito, la investigación e, incluso, en la interpretación jurídica. “La explotación vino a reemplazar el viejo concepto de esclavitud y es una novedad para los órganos jurídicos penales del mundo porque antes no existía”, dijo.

El fiscal delegado de Cooperación Jurídica Internacional y Extranjería de España, Juan Andrés Bermejo, manifestó que existen los mecanismos legales para combatir la trata, sin embargo admitió que existen dificultades para identificar a las víctimas.

“El problema está en la identificación de la víctima. Lo primero que tenemos que hacer es que el fenómeno empiece a pasar de lo invisible a lo visible. Si no, por mucho ordenamiento jurídico que tengamos, si la sociedad no lo denuncia, la justicia no podrá hacer mucho”, explicó Bermejo.

El fiscal español también dijo que en su país tienen identificado como países de procedencia para la explotación sexual a Paraguay, Brasil y República Dominicana.

La trata en Bolivia

La fiscal del Ministerio Público de Bolivia, Fabiola Tito, explicó que en el país se avanzó en el ámbito normativo con la Ley contra la Trata y Tráfico de Personas, promulgada en 2012.

“La explotación sexual es la que más existe en Bolivia y la explotación laboral quedó invisibilizada. Ahora enfocamos el trabajo en contar con indicadores o formas de detectar la trata de la explotación laboral”, indicó.

Tito explicó que para identificar un caso de explotación laboral, no es necesario que la víctima esté en privación de libertad porque hay otros mecanismos por los que la víctima es obligada a realizar trabajos forzosos y de servidumbre en contra de su voluntad.

Hasta el 22 de mayo se realizará la reunión de fiscales de la Red Iberoamericana contra la Trata de Personas en instalaciones del Centro de Formación de la Cooperación Española. Al evento asisten representantes de las fiscalías de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela.